"Lo primitivo no es lo mismo que lo bárbaro. Lo bárbaro ya está corrompido, lo primitivo aún no ha madurado." G. Leopardi

Friday, 8 April 2011

TEORÍA, TEXTO Y CONTEXTO (sobre Richard Long)

El trabajo no se coloca en un lugar; es ese lugar.

Marzo 2011

Septiembre 2010

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Y sigo con mi guía, y me hallo con un soberbio texto de Richard Long, probablemente el artista land art que más admiro. Antes de pasar a las palabras del artista inglés, veo necesario remitirme a las primeras páginas del libro de Tonia Raquejo a fin de resumir las corrientes más destacadas del land art. La autora reconoce tres grupos. Dice así:

En primer lugar, las obras que están conectadas esencialmente a la acción y a la performance, como son, por ejemplo, las de Oppenheim. En segundo lugar, las obras que precisan -como las del ingeniero- de un proyecto y un equipo instrumental y que, por su monumentalidad, han sido calificadas por algunos críticos de megalómanas. Éstas son propias de artistas americanos como, por ejemplo, Smithson,Heizer, De María, Ross y Turrel. Por último, en tercer lugar, obras más íntimas, como las de Richard Long, que se oponen a las anteriores en tanto que parecen ser producto del bricolage (por utilizar un término que en Claude Lévi-Strauss remita al hacer primitivo), pues su universo instrumental es nulo ("uno se las arregla con lo que tiene") y su relación con el entono es mítica, al situarse a mitad de camino entre preceptos y conceptos.


Y ahora el texto, un extracto de la conversación transcrita del vídeo Stones and Files: Richard Long in the Sahara, realizado por Philips Haas, éditions á voir. Ámsterdan, 1988.


Un viaje es una línea errante. Caminar en línea recta, de un lado para otro, hacer una línea de polvo: crear una escultura.

Pienso que me interesan los lugares vacíos, sin interrupciones, dentro de los cuales existen espacios abiertos muy sencillos. Los terrenos pantanosos como Dartmoor o las tierras altas de Escocia son así, pero...algunos lugares son tan...abstractos, casi, que creo que hagas lo que hagas allí -sea caminar una línea, caminar un círculo o tirar unas piedras- parece que ocurre algo en medio de la nada. Creo que ésta es una cualidad que tienen algunos lugares, incluidos los desiertos.

Cada una de las esculturas trata no solamente de las piedras que la componen, sino también del ambiente o de la resonancia del lugar, de todos los detalles.

Hay veces que tardo poco tiempo en hacer una escultura y, luego, la contemplo durante sólo unos momentos, por lo que el recuerdo de esa obra depende de la hora del día, de la luz, de mi propios sentimientos.

Las esculturas son lugares de reposo a lo largo del viaje. Son el encuentro del camino con el lugar.

Un paseo es una línea de pisadas. Una escultura es una línea de piedras. Son intercambiables, complementarios He convertido el pasear en esculpir. (...)

A veces me siento parte de la tradición de caminante, del nómada. De vez en cuando me parece muy placentero y satisfactorio vivir de manera rudimentaria, reduciendo la vida a unas actividades sencillísimas como caminar durante todo el día para acampar donde te encuentres es noche, hacer una buena hoguera y dormir a gusto. Es una forma de vida casi idílica. No soy un nómada ni un vagabundo que viva d esta manera continuamente. Lo hago durante ciertas épocas de mi vida y luego vuelvo a entrar en el caos del llamado "mundo normal".

Supongo que el estado perfecto durante la realización de la obra es no pensar en nada, o estar tan relajado, o ...Me suelo sentir bastante contento mientras hago una obra. Es, desde luego, muy satisfactorio, incluso el esfuerzo físico que requiere.

Soy consciente de la presencia de otras personas, de viajeros anteriores. Los dibujos que camino y las huellas que dejo son una capa más sobre miles de capas de caminos entrecruzados, tanto por el ser humano como por los animales. (...)

Creo que el arte, reducido incluso a los medios más simples, puede ser un vehículo para nuevas ideas. Para mí, el mero hecho de caminar permite que la imaginación se libere. Realizar actividades sencillas que no implican al pensamiento, como contemplar el fluir de un río o descansar sobre una piedra, libera y agudiza los sentidos. (...)