"Lo primitivo no es lo mismo que lo bárbaro. Lo bárbaro ya está corrompido, lo primitivo aún no ha madurado." G. Leopardi

Tuesday, 10 April 2012

GARCIAZ (proyecto para una historia reciente)



Abril 2012                                                                       by Kitos
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 I
Por lo que se sabe, Garciaz es un municipio de la provincia de Cáceres situado a. Y tal. No voy en ese plan. Vayan a la wikipedia o a otras fuentes quienes estén interesados en datos  generales de su historia, geografía, fauna, flora y microclimas. No puedo aportar más y mejor. Podría aprovechar para hacer publicidad y narrar los bienes de sus tierras y sus gentes. Me parece  innecesario, ya lo hacen otros.

Garciaz necesita contar su historia reciente. La del último siglo. Su historia blanca y su historia negra. Pero falta valor para recordar, o sobra tanto mirar para otro lado, de festivo en festivo. ¿Para cuando una actividad de calado cultural verdadero, duradero? La gente del pueblo (y de toda España), en su mayoría, solo piensa en cómo pasar el invierno, disfrutar de la primavera, llegar sanos al verano y recuperarse en otoño. No es poco. Es vivir. Vivir sobreviviendo , sobreponiéndose y sobrepasando la vida de puntillas, y con no pocos sinsabores. Como para ponerse a revisar el pasado y echar más leña al fuego, o más cenizas a la sucia cara del presente.

Garciaz necesita recoger la historia de sus mayores. Es urgente y es delicado. Muchos levantaran cuerpos difuntos perdidos en fusilamientos de guerra. Viejas ampollas estalladas supuraran algo de puz. Otras viejas heridas quizás sanarán del todo. Ojalá sea así, aunque lo dudo.  Lo atroz está en nosotros, y en nuestra memoria que solo recuerda el dolor, o más bien, en nuestra ignorancia perpetua de no querer saber más de lo que ya sabemos, que hay que mirar adelante y no atrás.

Muchos otros, levantarán falsos testimonios, o en sus narraciones olvidarán nombres o los confundirán con otros. No todos quieren recordar. El pasado suele ser incómodo en pequeñas poblaciones, incluso familiarmente. Los círculos de poder siempre han estado ocupados con la gestión y han callado siempre. Ahora se están produciendo cambios en los canales de voz. Yo estoy empezando a escucharme al menos. Facebook está ahí, con todos los prejuicios que podamos tener, es un canal de voz descomunal que puede servir al común. Pero prefiero el trabajo de campo, en términos sociológicos.

Yo empezaría así: ¿Quién quiere contarnos su vida? ("La historia renacida") Además sería un ejercicio contra el alzheimer, esa desgarradora enfermedad de la memoria, o de los oídos que no quieren escuchar a sus mayores. Así va el mundo, con los rumbos de las edades dándose la espalda.

 II

Proyecto para la memoria colectiva de Garciaz:

Mi labor es la de recoger el testimonio de los mayores de este municipio cacereño. Todas las mañanas voy al Ayuntamiento. Allí me han instalado un despacho equipado de aparatos de grabación audiovisual. Conmigo hay voluntarios y el despacho está abierto a otros testigos.

Hay un listado con cita previa en el panel central de la entrada al Ayuntamiento. Cada sesión de grabación suele durar cuarenta minutos, aunque hay varias personas que han venido tres veces. Necesitan que escuchemos su historia, a veces ni eso, necesitan que les escuche alguien. Otras veces no se atreven a hablar. Días después, piden otra cita. Saben que otros están abriendo la boca, y hay nuevos afectos y saltan viejos rencores.

Algo está ocurriendo en el pueblo. El pueblo se está espurgando de sus demonios, de sus sombras, de sus telarañas y las gargantas ya suenan más despejadas, y se preparan para el canto. O tú, viejo cantor, que espantas males y levantas bondades, no dejes tu voz en un ríncón de la memoria. Hazlo por todos, y por ti si cabe el primero, y por el pueblo donde has vivido y han vivido los tuyos.

Quizás Garciaz deje de ser algún día esa humilde villa desunida de la que siempre se oye hablar, aunque es de extrañar: Garciaz es sólo un espejito más de la España profunda , el espejito en el cual hoy encuentro mi rostro diluido con otros, quizás con el nuestro que está por aquí leyendo. Estamos llamados a guardar un compromiso ético con el tiempo, con la historia de nuestros padres y abuelos; llamados por la conciencia de estar vivos y por la voluntad de ser algo mejor de lo que hemos sido. Quien quiera que coja la cámara o que preste sus oídos para recojer otro testimonio auténtico para el mañana. Y no quedarnos como hasta ahora, con la tele puesta delante, escuchando perpetuamente la gran mentira universal.