"Lo primitivo no es lo mismo que lo bárbaro. Lo bárbaro ya está corrompido, lo primitivo aún no ha madurado." G. Leopardi

Monday, 13 August 2012

LA CASA DEL CURA DE GARCIAZ (y el listón de madera)



He aquí el aspecto inicial que presentaba el lateral izquierdo de la Casa del Cura, ubicación donde tenía que instalar mi exposición, dentro del marco de la Semana Cultural de Garciaz.

En la primera foto destaca el listón de madera sobre el que debía colgar mis cuadros de alcoba, pues la única condición que nos presentó el señor cura fue que no se podía ni hacer taladros y clavar púas en la pared. Una condición que, dicho sea de paso -y no tan de paso- condiciona bastante. Me parece una lástima que el estado de la pared se anteponga al estado del arte. O debe ser que la Casa del Cura es recinto sagrado, y que en ella habita dios. Solo así se entiende semejante barrera a la libertad creativa.

 Cualquier clavo en su pared podría crucificar nuevamente a nuestro Señor. No más clavos a Cristo, que ya tuvo bastantes. Reacción y acción ante esa palabra. Y ante esa expresión, pues si mi flema se hubiera inflamado no habría dudado en cojer el milagroso pegamento. "No más clavos", parece retumbar en mi cerebro. Perdóneme, señor cura, por tan irreverente postura, perdóneme señor, aunque quizás compartimos estupidez, ya que yo debía dar las gracias por su acogida y limitarme a lo que hay.

En cualquier caso, el listón de madera indica el recto camino por donde deben transitar las obras, un recto camino que es ejemplo de conducta del buen cristiano y del buen lacayo. El listón de madera me tuvo de cabeza durante largas horas. Pensé en una cinta blanca para cubrirlo y no dejar así que el marrón interfiriera entre cuadro y cuadro. Eso fue lo más sensato que pensé, pero con la cinta de carrocero que conseguí tampoco se podía mejorar el asunto. Bien juntitos estaréis, cuadros de mi intimidad, queridos retratos imaginarios.

En la segunda fotografía aparece el fondo del lateral izquierdo de la sala, poblada de bellos muebles antiguos. Esa parte la destiné a otras obras, a mis obras de piedra. Aunque inicialmente solo iba a presentar los cuadros, me animé -y otras gentes casi me empujaron- a exponer mis piedras, pues era lo esperado. Muchos en el pueblo conocen ya mi quehacer a través de éste blog y de facebook y les parecía insólito mi proceder cuando les aclaraba que lo que iba a exponer iban a ser pinturas. No quería contarles que muchas piezas ya están en Madrid, preparándose para la exposición de septiembre en Tormenta & Marea.

Así que accedí a las súplicas y me puse sin demora manos a la obra. Hice una rápida selección de obras, suficientes para una muestra que dejara con buen sabor de boca y con ganas de ver más en el futuro. En menos de dos horas monté la segunda parte de mi exposición. Desde luego creo que no se me puede pedir más. Pero sí que se puede, claro que sí. Por la noche me tocó dar el pregón de apertura a la Semana Cultural 2012.