"Lo primitivo no es lo mismo que lo bárbaro. Lo bárbaro ya está corrompido, lo primitivo aún no ha madurado." G. Leopardi

Sunday, 18 November 2012

RAICES EN LA OSCURIDAD (del suelo al firmamento)

 by Carlos Medel Redondo                                                            Julio 2002
 
 
I

Recuerdo aquella primavera en la que descubrí la piedra como elemento compositivo, y la piedra me descubrió a mi como compositor, o artista, o persona. En realidad, fue un hallazgo milagroso, como el que encuentra los restos de una civilización perdida con tan solo una mirada. La creatividad a través de las piedras me vino a salvar de una extraña forma de muerte, pues encontrar piedras a cada paso es encontrar un apoyo firme, veraz y duradero. Las piedras me levantaron el ánimo, y pronto me invitaron a jugar como un niño . Quizás por entablar un diálogo con la muerte las piedras fueron tan generosas conmigo.

II
 
 
Mirar cara a cara al pozo,  entrar en un túnel temporal donde se funden todos los tiempos cronológicos y verbales. Mirar la piedra y ver el abismo, tan familiar. Qué cierto y terráqueo, qué obra, qué proyectil. El espacio que transcurre en la oscuridad que hay en uno, el que va de la mano a la boca, del suelo a los ojos. Ese espacio nunca pasa de dos metros, y en esos dos metros acontecen todos los fenómenos del universo.
 
III
 
El misterio nace como una corriente que enlaza tus pies y encuentra en tus huesos el canal perfecto de transmisión. El misterio te recorre como una serpiente pitón que silva por el tuétano, cual helada flauta de hipnótica danza y  curativa canción. Hasta que llega a la cabeza donde anida, y se enrosca y arremolina. Si esto ocurre, nadie sabe lo siguiente que sucederá. Bisontes, caballos, osos, águilas. El viaje que emprendo no tiene principio ni final, ni razón siquiera. Habitar con la mente, poblar la conciencia.

IV
 
No son las voces las que me llaman. Es el silencio impermutable. Con sus dos notas dominantes ejecuta un ritmo diabólico, una música mágica desprendida de emotividad. Es la muerte en persona, su aliento de polvo, su ingrávida gravedad. Como el día nublado de hoy, quiero mirar el cielo eternamente, como un cinéfilo que solo puede admirar, sin remedio, la obra continua del acontecer celeste.