"Lo primitivo no es lo mismo que lo bárbaro. Lo bárbaro ya está corrompido, lo primitivo aún no ha madurado." G. Leopardi

Monday, 24 July 2017

HERIDAS DE GUERRA (y plan de recomposición)






De nada sirve despertar a base de martillazos, de nada sirve guiarse por señales que conducen a la nada. He vuelto a mis campos después de casi dos meses y encuentro los símbolos de reactivación descompuestos, como si fueran fortalezas destruidas en un campo de batalla. Alguna máquina pesada destinada a la roturación de los campos o alguna cosechadora ha pasado por allí y ha triturado el martillo entero (qué paradoja!) y la mitad del templo circular. La lógica del mundo no necesita del proceder de los símbolos sino de veraces intercambios comerciales. La agricultura se impuso ya en el neolítico y con ella la gestión de los excedentes y el crecimiento urbano, -diría algún sabelotodo.

Recojo  fotográficamente los daños causados. Como un inspector analizo la escena del crimen, me acerco a los cadáveres, examino las heridas mortales, huelo el dolor y detecto en el aire los moscardones de la muerte. El verano es hoy la masa putrefacta de un edificio desecho. Ciertamente es un material nuevo para la reflexión.

No he podido salvar a muchos de los maravillosos ladrillos que tanto admiraba, es más, he provocado su destrucción con la intención de exhibirlos y reactivar el lugar. Si los hubiera dejado en su sitio seguirían enteros, útiles para el olvido y la historia por decenas de años más. Tocar algo, por leve que sea, tiene sus consecuencias; tocar algo para modificarlo es asumir ciertos riesgos. Quién iba a sospechar que aquellas huellas de vehículos apenas perfectibles eran el sendero estacional de maquinaria agrícola. La lección está en bandeja: por muy atento que estés y por muy buenas que sean tus intenciones no estás a salvo de funestos imprevistos. Y no quiero más dramas. 

Pienso en recoger los fragmentos, algunos en recomponerlos con colas y pegamentos,otros, los más dañados, en triturarlos del todo para extraer una arena rojiza. Pienso que pensar en estas tareas me alejan del verdadero meollo de la cuestión: seguir construyendo en otros parajes, seguir circunvalando la periferia de Leganés, como un antecesor nómada a esta desquiciada era. La temporada de recolección ha terminado por estos lares, pero antes habrá que sanar las heridas de guerra.




Wednesday, 12 July 2017

EL MARTILLO DESPERTADOR (o la señal desterritorializada)





"Sigo bregando en tierra de nadie, adquiriendo una conciencia que me empodera sobre estas tierras. Yo soy nadie, por lo tanto estoy autorizado a decir que son mis tierras, que en ellas trabajo y a ellas me entrego. Tanto nos han despreciado, -a las tierras y a mí- que nuestros lazos se estrechan creando vínculos de sangre."

Encuentro en un ensayo de Maria Teresa Herner (revista Huellas, nº 13) información al respecto. Bajo el título de "Territorio, desterritorialización y reterritorialización: un abordaje teórico desde la perspectiva de Deleuze y Guattari", María Teresa trata el tema que me interesa con el prisma de la filosofía, del contexto postestructuralista, de la metafísica de la presencia y de la teoría de los signos; y ahí ya me pierdo del todo. Sin embargo extraigo algunas notas y me centro un poco en algunas líneas que han sido centro de investigación y debate durante décadas.

Para empezar anoto la definición (no tiene desperdicio) del concepto de desterritorialización: 

"Referente a la pérdida de territorio, pugnas de poder; donde te condena a vivir en sitios indiferenciados, donde se rompe toda relación con la historia y la memoria de los lugares, donde existe una amnesia territorial que puede significar extrañeza y desculturización."

Claro está que mi problemática individual es extensible a una gran parte de la sociedad. Ahí lo dejo,-por ahora.

*

Quería dar un martillazo sobre la tierra con la misma intención que Miguel Ángel lo dio sobre la rodilla de Moisés. Bounarotti estuvo más acertado: el martillazo hay que darlo al humano, aunque sea de piedra. Nietzsche y Zaratustra también lo tenían claro.

Quería dar un martillazo sobre la tierra para despertar a los muertos y que hagan temblar a los vivos. Pero me ha salido una señal sin nombre, una señalización hacía ningún lugar: una indicación de huida. Creo en el azar, creo en bandhus, en esas conexiones atemporales de signos, conceptos y mentes. No es casual ni el martillo ni la señal, aunque yo sea el primero en sorprenderme.

Monday, 22 May 2017

LA HUELLA DEL FUEGO (land art y grabado)






Spiral Land es una obra compuesta por los carbones y ladrillos 
hallados en medio de un incendio a las afueras de Leganés. 

*

El pasado 21 de febrero hice entrega y presentación del proyecto fin de ciclo de grabado y estampación en el salón de actos de la escuela Arte10. Bajo el título de La huella del fuego, he realizado 10 planchas de fotopolímero aplicando la trama estocástica como base técnica. Setenta estampas numeradas, más pruebas de estado y otras estampas intervenidas.

El proyecto incluye dos libros (Memoria y Documento gráfico) encuadernados con cola caliente y pastas blandas en negro, de diferentes tamaños. Os muestro el texto que preparé para la presentación, del cual dejé algunas cosas en el tintero con el fin de ser lo más breve posible.

***


....Y ahora toca presentar mi proyecto, titulado LA HUELLA DEL FUEGO,  que consiste en el diálogo que establezco con un paisaje en concreto. Un paisaje calcinado, un llano en cenizas  en el cual intervengo con una serie de caracteres gráficos  (como letras, números y espirales) formados con materiales del lugar.

La idea nace de compaginar el Land Art (movimiento que utiliza la naturaleza como escenario artístico) y el grabado, mediante la técnica del huecograbado en planchas de fotopolímero.

Técnicamente es importante destacar el uso de la trama estocástica o de frecuencia modulada, cuya misión es  la de descomponer la imagen digitalmente para su posterior trasferencia a la plancha de fotopolímero) pues no es lo habitual a la hora de trabajar en este medio  que se conoce popularmente como fotograbado.


-La edición completa consta de 70 estampas / papel Hannemülhe 300 gr. / contiene 7 carpetas, cada una de las cuales dividida en dos partes o secuencias autónomas y complementarias: Cuaderno en llamas y Campo de visión, compuestas cada una por cinco estampas (en formato A3).

-La técnica: Huecograbado sobre planchas de fotopolímero/ a través de la trama estocástica o FM, (frecuencia modulada).

Creo que los resultados conseguidos son óptimos y que ahora le toca al jurado aquí presente valorar mi propuesta.


***

El proyecto fue calificado con la máxima nota. Mi alegría aún perdura. Y además otra: la estampa que aquí muestro ha sido seleccionada en el Certamen de Arte Jóven que organiza anualmente la Calcografía Nacional. En cuanto sepa las fechas de la exposición del certamen daré noticias. 

Thursday, 18 May 2017

NUEVAS RUINAS (nuevos sueños)



Ladrillos antiguos, macizos, a mi entera disposición. Campo. Silencio. Algún moscón , hormigas y las avionetas de Cuatro Vientos sobrevolando las nuevas ruinas. Nuevas ruinas para mí, porque quizás tengan ciento cincuenta años de antigüedad, o trescientos. Amo a estos ladrillos, a unos más que otros, -y eso también es cierto. R. Smithon prefería dibujarlos.

El ladrillo es la piedra del homo constructor, la pieza que marca el inicio del Holoceno. Transformo el abandono de un lugar, lo reactivo. De ruinas y olvido pasa a ser una obra abierta. Restos de una caseta de campo de cinco metros cuadrados del que salen signos y grafías. Trabajo en dos de sus caras (norte y oeste) haciendo símbolos básicos con los ladrillos recuperados. Otros son extraños, a medio construir, amagos de estructuras que quedan a la espera de la inspiración. El resto se queda como estaba. Es bueno dejar algunas cosas tal cual las encontré. Digo que es bueno pero es igual, lo que quiero decir es que así, interviniendo en dos lados e ignorando los otros dos se toma mejor perspectiva de la voluntad que me guía, del estado anterior y posterior a mi trabajo.

Campo, silencio, campo, silencio, ladrillos, avionetas. Bloques a la medida de la zarpa humana. Planchas de tierra apretada, apelmezada y atemperada por cien días de sol. Ladrillos de adobe, de barro, de arcilla, hechos con toscos listones de madera. Ladrillos curtidos por la intemperie del tiempo.

Su peso en la historia del arte es incalculable, pero lo podemos dividir en dos grandes periodos: el antiguo y el industrial. Aquí ya entraríamos en historiografías, y sinceramente me da pereza iniciar ese giro argumental. Prefiero pensar en el remate efímero con que va rubricada la imagen: ese tela de poliespan que quería ser serpiente volátil, o bandera de un imaginario tibet mediterráneo y que finalmente simula la estela de mi paso; una suerte de interrogante que trabaja incansablemente sobre las nuevas ruinas. Una estela de condensación sobre la tierra que se ha caído del cielo. Tal vez tengan la culpa las avionetas de Cuatro Vientos, que me dicen que las monte, que desde el cielo se ven otras cosas, que desde el cielo también se puede escribir. De momento, sueño con un drom.

Monday, 15 May 2017

CAMPO DE VISIÓN (y la puerta al más acá)


Estampa digital, 2017
Edición: 20 ejemplares

*****

El arte no es un espejo para reflejar la realidad, sino un martillo para darle forma."

B. Brecht

*

La reconstrucción de un paisaje puede emitir un flujo de energía insospechado. A menudo, los paisajes que se sitúan en los límites de la urbe escapan de toda racionalización humana, y los niveles de entropía que pueden darse en estos terrenos son bárbaros.

Bárbaro es nuestro trato, viejo amigo. Lo vamos dejando de lado en el vertedero del tiempo, vamos acumulando las cáscaras de nuestros deseos y seguimos cumpliendo de un modo intachable con nuestras obligaciones de ciudadanos. Hasta que ocurre. 

El encuentro del lugar, de los elementos, de uno mismo. De las posibilidades, del pulso. Quiero hablar con él. Habitarlo. Hablar desde él. Dar el golpe y la caricia. Dar el impulso, el electroschok, la desfibrilación a la tierra. La entropía acumulada obliga al espíritu creativo a ponerse en marcha.

A ojos del mundo debería ser un aviso, un toque de atención sobre un terreno que necesita ser tratado. Es mi demanda a la sociedad de hoy, a las autoridades, al cielo. Hacer revivir estos espacios, antaño huertas productivas, hoy pasto de vertederos improvisados. Pasar de la desterritorialización a la territorialización de un espacio.

Es una contradicción, lo sé. Que a la vez quiera que permanezcan así, en el olvido institucional, en el páramo de la amnesia comunal, en el extrarradio despoblado. Estas tierras ofrecen otra aventura al paseante, una suerte de senderos virginales por los que se encuentran señales de sangre, perdices y cables pelados -entre un sinfín de signos.

Ciertamente, la gente no quiere ya trabajar la tierra, al menos la mayoría de la gente. Prefieren la suerte de las calles, sus cadenas, sus trapicheos y cotilleos, sus nóminas, recibos, tickets y justificantes. Que nos dejen a  nosotros la tierra, esa que no quieren, que nosotros, seres de las artes reflexivas, hallaremos en ella el lienzo y la fragua, el agua y el fuego, la semilla y el fruto...Si nadie se interpone.



Monday, 17 April 2017

SIGNATURAS (desvelamiento y enigma)


   

Las letras han empezado a habitar las cenizas como nuevos brotes tras el incendio. El vasto silencio opera como magma y tras ese magma de silencio queda otro silencio. Despierta la huella del fuego como el balbuceo de un niño recién nacido. El silencio cede al estiramiento de la vida, al progresivo alzamiento de la voz. Existo, -dice. Existo, -e insiste. Soy la E que se pronuncia en medio de las cenizas, el cuaderno en llamas de un dios invidente.

Persigo que la letra se perciba como  signo, desnudo, natural, despojado de significado. Como si fuera una arquitectura. De hecho mi pretensión se acerca a construir un desvelamiento escultórico, un enigma que resuelve el paisaje en voz baja.




Tuesday, 4 April 2017

EN TIERRA DE NADIE (habitar el far west)







Septiembre 2016


I

En  Tierra de nadie abundan buscadores de oro y tramperos, husmeadores de las afueras, enfermos de los adentros. Es el mito del far west  que repite su fórmula en otros muchos lugares colonizados por el capitalismo y otras fiebres, solo que con mayor proporción de desencanto que de esperanza.

Tierra de nadie es un territorio maltrecho y maltratado, un despojo, pero también un superviviente de la frontera. Por ahora, porque las cosas pueden cambiar. Siempre lo hacen aunque no nos demos cuenta. Tierra de nadie no es exactamente el far west o la estandarización de un territorio, si no todo aquello que escapa a una sociedad legislada y a una racionalización del suelo. Sus señas de identidad son las del forajido, las del fuera de la ley, las del misántropo; pero también la de los amantes del caos y de la naturaleza.

En tierra de nadie hay bellos senderos y se oyen aves que cantan y graznan. Y disparos al aire. En tierra de nadie caben todos aquellos que carecen de lugar. Yo, don Nadie, hijo del señor de la Nada, me proclamo legítimo heredero de estas tierras. Mi potestad sobre estas tierras me autoriza para fundar un Estado, y como funcionario mayor someto a estos territorios a mis leyes y fronteras.

Yo, don Nadie, crearía un nuevo estado independiente destinado al arte. No sería necesario solicitar permisos de residencia, ni declaración de intenciones. Ya sabéis que lo mío es proponer utopías, recomponer épicas perdidas, recuperar el pulso de aquellos que se vieron marginados en un tiempo y que tan sólo proponían nuevos modelos de sociedad (véase los falansterios de Charles Fournier), vías de escape sostenibles como alternativas a la progresiva decrepitud del modelo social que actualmente abrasa a muchos de nosotros.

Habitar es una forma de exponer. Yo quería haber habitado en la sala del Julian Besteiro cuando expuse allí mis piedras. En tienda de campaña, en una cama, en medio de la sala, al estilo de Joseph Beuys envuelto en una manta. Manipular desde allí las luces y los sonidos; enfrentarme a los visitantes como una sombra que recorre la sala. Aguardo el tiempo para que se cumpla, aunque se haya cumplido ya en mi pensamiento, con tal fuerza y perfección que difícilmente la realidad pueda superar.

Gracias a la escritura por cumplir con esta performance. Gracias a todos los signos gráficos creados por nuestros antepasados, acadios, fenicios, griegos y romanos. Gracias a todos los que mediante la lectura me hacéis estar más vivo. Gracias a mis padres por dejarme ésta herencia, a mis amigos por ponerla en marcha, y a John Wayne por enseñarme tanta piedad sin necesidad de soltar las armas.

PIEDRA Y PEPINO (cromlech de un psiquiátrico)


Habito en un pueblo conocido por su psiquiátrico, de hecho, vivimos a pocos metros. Don Benito Perez Galdós lo cita bastante en Fortunata y Jacinta, y no recuerdo qué otros literatos y gentes de letras mencionan a Leganés como sanatorio mental.  La Casa de Dementes de Santa Isabel, se llamó en un principio. En Bermeo hay otro psiquiátrico; allí hay más dementes de ciencias. En fin, -y empiezo.

Quiero tomar un derrotero loco en esta entrada de grandes pedrolos. Me gusta pensar que estas piedras estaban antes de que se fundara Leganés, o que es la construcción simbólica y fundacional del pueblo. Y no los pepinos, que no tienen nada de artísticos ni de orográficos ni de metafísicos.

Sin embargo no hay que negar que la congregación del pepino suma adeptos, y sobre todo desde el ascenso de su equipo de fútbol a primera división. La cancha que el pepino tiene en el mundo del arte se reduce a Warhol y al mal gusto, a menos que lo pringuemos en la cocina o en el humor, donde tampoco mola demasiado. El mal gusto, por otra parte, puede ser muy artístico, que se lo digan al Equipo Crónica.

El pepino tiene mala solución pero su prestigio aumenta a medida que la gintonería evoluciona; sin embargo la piedra además de ser cien veces más intuitiva, viste más, es más discreta, más noble, más señora. Por otra parte sus nutrientes espirituales son únicos. El pepino, es decir Don Pepino, es un personaje de Ibañez, que también tiene su punto, un personaje mortadelesco con poder para transformarse en todo aquello que podemos entender como "pepino". El cómic está servido.

Ironías que da la vida, opuestos que se odian, complementarios que se aman: piedra y pepino se enamoran sin remedio y pasan a conformar una peculiar pareja, un singular tándem, una desconcertante ensalada para paladares especiales. Falta la escultura que reconozca a Don Pepino su lugar en la historia de Leganés. Aunque bien mirado prefiero cien veces las esculturas minimalistas (especie de menhires) que están al fondo de este primitivo cromlech, y dejarnos de  más esculturas y derroches públicos.

O por qué no. Estamos en el momento propicio para instalar un enorme pepino en una de las entradas a Leganés o en una de sus plazas, y así constatar del todo que lo hortera y el mal gusto triunfan en el mundo de hoy. Su triunfo no es otra cosa que la ocultación de lo profundo, de lo importante, sea por miedo o por lo que sea. No es del todo broma, amigos. No me extrañaria nada que la profecía de Don Pepino se cumpliese; si nos fijamos bien el pepino es el tótem de la huerta, (un tótem fálico humanizado, comestible) y que precisamente aquí en Leganés tuvo prestigio documentado desde el siglo XVI. El pepino es  tótem y hortaliza, es fuerza telúrica, nutritiva y económica; y por si fuera poco es palabra de moda. 

Mientras, creo que  me refugiaré en torno a estos pedrolos, con mi pepino entre las manos, protegiéndome de la estupidez con otros locos de alrededor, esperando a las horas de taller. Aunque no tengo asegurado que con mi medio estrenado Huawei me salve tan fácilmente de la estupidez humana. Y ese es otro tema de locos del que pronto daré cuenta.

Friday, 10 March 2017

HILATURAS III (con técnicas aditivas)




Nuevamente os muestro de cómo quise salvar con hilos y técnicas aditivas una malograda estampa de fotograbado. Sucede que a la hora de empezar a investigar con planchas de fotopolímero son tantas las variables y los elementos que intervienen en el proceso que los errores son más numerosos que los aciertos. De tal modo que hay que convivir con los errores y sacarles el lado bueno, esto es, darles nuevo curso con otras técnicas.

En este caso, a parte de los cosidos,  la estampa sirve para ensayar técnicas aditivas como el carborundum y el collagraph.  Se trata de una variable del grabado en relieve que nos permite llevar a cabo texturas y gofrados con buenos resultados, o al menos interesantes. Aquí he elegido un base líquida como aglutinante del carburo de silicio en polvo, y otra pastosa, compuesta de adhesivos.  

He  querido rellenar los huecos de la letra O (que también podría ser un cero) con materia orgánica, con materia oscura, que el vacío no sea vacío, que sea losa o pozo lo que reposa en el suelo; que sea altar, puerta o monolito (1) lo que se alza en vertical. La obra puede ser una reminiscencia de Adam, del artista británico Anish Kapoor y de otras semejantes que tiene y que consisten básicamente en lo mismo: un rectángulo monocromático.  Así Adán, por mediación de los hilos se conecta a Eva, el réctangulo inferior, para formar un nuevo génesis sin bíblias de por medio.

Me interesa la obra de Kapoor por su experiencia visual, por esa inmersión en un vacío a través de esas puertas que se insertan, en mi caso, en medio de la naturaleza. Kapoor ha descrito su interés por las cavidades y los vacíos en términos de una "incertidumbre sensual", accediendo a una serie inestimable de fuerzas externas e internas, físicas e insconscientes. (2)


__________________________________________

1. Referencia al monolito de Arthur C. Clarke 
2. fuente: www.tate.org

Thursday, 9 March 2017

HEIZIANA (normas de convivencia)





                                                                                                                                                                                                Marzo 2017


I
La cercanía de la primavera es más que un presentimiento en días como los de ayer. No necesita constatación científica, salta a la vista. Los claveles chinos hace semanas que florecieron en el solar que hay frente a la casa del paseo Colón. Las fuerzas de la primavera eclosionan  en todo organismo vivo, y hasta la Missouri clama por desentumecer mis piernas.

Salgo al campo donde anclé el sello de mi tribu: la espiral. Cerca de allí hay otro filón de materiales, de residuos que llevo observando meses. La cercanía de la primavera me recuerda que yo, joven aprendiz de la naturaleza, debo ayudar a los vertederos a esparcir sus semillas. En este caso el trabajo me obliga a esparcir  ventanales-puertas por la llanura, como si se abriera una flor industrial, como si el residuo se convertiera en moviliario natural y tomara una dimensión artística.

II

Un eco de Michael Heizer resuena en mi sesera y en el paisaje creado, con la persistencia de una melodía pegajosa. Sus huecos rectangulares, tan precisos y pulcros (veáse Dissipate 8) guardan un extraño paralelismo con estas piezas. Se habla de la belleza de lo ausente en las obras de Heizer, de que sus excavaciones y transformaciones en el paisaje son tallas para crear obras carentes de materialidad.

Por buscar otro paralelismo al estrictamente visual, pienso que en el caso de las ventanales-puertas se hace patente otra ausencia que potencia la singularidad del lugar. Me refiero a la ausencia de la casa, de la estructura que sujetaba los elementos protagonistas. De esta manera el campo abierto se convierte en casa, en hogar. Una vez que hemos llegado hasta aquí, es fácil hacerse la idea de cómo sería una casa excavada (al modo de las iglesias de Lalibela) y tener de claraboyas estos rectángulos. Tómese esta idea como un boceto de arquitectura futura.

III

Dejo ventanales-puertas en perspectiva mirando el suelo, como bastidores que esperan la mano de la luz . Sus cristales rotos representan nuestro mundo resquebrajado que miran a la tierra - e interrogan al cielo- haciéndola partícipe de su imagen. Mirar estos cuadros supone enfrentarse a un reflejo roto y al lugar mismo.

La tierra y la hierba parecen ajenas a todo, pero en todo intervienen. Son el hermoso caos de la vida que no encuentra oposición, pese a todos los desmanes del género humano. La obra es un diálogo entre naturaleza y la humanidad -tan deshumanizada, entre el caos natural y la razón humana -tan desrazonada. La obra es un resumen de la convivencia entre contrarios, de hecho la obra se basa en ese fuerte contraste y en la perspectiva a tomar como un nuevo cántico a la tierra. 

Monday, 6 March 2017

HILATURAS II (sobre una estampa de fotograbado)



Estampa de huecograbado sobre plancha de fotopolímero cosida a mano.

*

La geometría es la guía del caos, el hermano mayor de nuestro tembloroso pulso. Con la geometría recorro el terreno baldío, lo delimito y lo registro por campos de visión. Recupero el destrozo de la mirada a simple vista, la reduzco a áreas por mediación de aristas. La geometría representa la mitad de lo que veo; la geometría es la proyección de unos ejes engranados que interconectan el caos y el orden, lo que calla y lo que habla, lo perplejo y lo resuelto. La geometría es el esqueleto de dios. 

Sunday, 5 March 2017

GRUPO DE ÉLITE (de ladrillos y estelas)






Los ladrillos recuperados del foco de un conato de incendio han servido para dar voz a este territorio baldío. En la imagen apenas se aprecia la letra I, y en paralelo otros ladrillos esperan en pie para formar  otra letra o ampliar la misma I. Y así será  -ha sido- con todo el abecedario. En un principio los ladrillos tienen la misión de construir nuestro alfabeto, como letras de imprenta sobre la plancha de esta tierra en cenizas para formar un reflejo del edificio de nuestra lengua.

Los ladrillos recuperados se han convertido en los soldados perfectos para mi plan de invasión colonial, en el grupo de élite que asalta el paisaje con las armas del land art. Rompen filas y las forman de nuevo, listas para un futuro ataque verbal, o para el nombramiento del lugar en vísperas de una revolución silenciosa. El asunto es dialogar con mi entorno, un diálogo que atiende a la razón del momento, a la estrategia secreta de un alto mando desconocido.

Por otro lado, los aviones han dibujado una gran equis en el cielo. Sin querer trazan signos primigenios en la inmensa pizarra que nos cubre. Veo signos por todas partes que me dicen que hable, que rompa el silencio de estas tierras marginadas. No son teorías de la conspiración, no son chemtrails, no son voces ultrasónicas ni fuerzas telúricas. Son los designios de un alto mando desconocido que nos quiere ofrecer una nueva lectura de este territorio, de esta visión creada, pasto hoy del fuego que callamos.

Friday, 3 March 2017

CINTA EN LA HIERBA (y otros dibujos del viento)



I

Otro día que voy al Inem, pero evitando el terruño del lobo, y me encuentro con esta cinta de papel dibujando el lienzo de lo que veo. La obra lleva la rúbrica del viento, lleva su marca, su fuerza, su vacío inmaterial poblado de porvenir. Y siento que me reconstituye, que me reafirma y refleja como ser humano frente a la intemperie del vivir.


II

Qué gran hacerdor es el azar! Cúanto capricho y acierto dispensa su mano!

*
La cinta es el trazo del viento, gira igual, se eleva igual, se comporta igual. 

*

Avanza la sierpe por las lindes de la urbe. Duerme ahora, o lo parece. 

*

Otra manera de dibujar. Coger la cinta y lanzarla al aire.

*

No toco nada, sólo disparo. No me llevo nada, sólo presto atención.

*

Para capturar al lobo hay que darle de comer.
   





Tuesday, 28 February 2017

UN PASEO HASTA EL PARO (del presente remoto)



Atravieso las afueras de mi ciudad como un lobo amaestrado, camino a las oficinas del INEM. El paseo me ofrece la posibilidad de atravesar un terreno maravilloso, un resto de mi mundo lobuno. Por allí huelo los rastros de otros lobos y después de fichar espero frente a las madrigueras de liebres, roedores y alimañas.

 La gente está ávida de andar por la tierra y trazan cuando pueden todos los atajos posibles. Sin querer la gente dibuja signos primigenios al caminar y marcan el paisaje con su fugaz gesto. La huella de ese transitar es la línea recta que a veces se adapta a la orografía, como si fuera "A line made by walking" de Richard Long. 

Leganés no es New Yersey ni Passaic, ni yo soy Robert Smithson, pero siento que muestras miradas se cruzan en estos caminos, que el eco de su obra resuena entre las naves del poligono adyacente, y que su pensamiento se vierte aquí en este instante, tan de repente y remotamente:

"Quizá me hubiera deslizado hacia una etapa más profunda de futuridad ¿Había dejado atrás el futuro real para avanzar hacia un futuro falso? Sí, lo había hecho. En ese momento de mi odisea suburbana la realidad estaba detrás de mí." 

PARTIR DE CERO (breve tratado de la nada)





Ficha Técnica 
Medidas: 29'5 x 42 cm.
Papel: Hahnemühle 300 gr.
Técnica: Huecograbado sobre plancha de fotopolímero.
Título: Cero (perteneciente a La huella del fuego)
Año: 2017
Autor: Carlos Medel Redondo
Precio Estimado: 150 €




*


"La nada que somos es el todo que buscamos." 

Hugo Mújica



I.

El cero es el  óvalo que  actúa de puerta invisible y de altar vacío, el hueco oscuro que se transmuta en luminosa cueva, el templo de los números redondos.

El cero es el coso donde envisten todos los fantasma.

El cero es el anfiteatro esponjoso donde luchan las fieras de la pereza. 

El cero emite aliento de fuego, y deja en el aire un tufo de humo candente. El cero es la bocanada de un dios marchito, el ojo en blanco de un filósofo tuerto.

El cero es un volcán de espuma abrasadora, un mar circular de oleaje elíptico.

El cero es puro abrazo de algodón, precipicio del vacío, trampolín de lo desnudo. 

El cero es un roscón de reyes sin fruta confitada.

El cero es casi como el hierro, pero más duro y repentino. El cero no entiende de números, es más de letras y de otoños fríos.

El cero es eso, esto y aquello que te queda cuando terminas de leer.


II.

Teoría del cero a la izquierda partido por dos.

Por uno.
Quiero partir de cero, ahora que acaba el ciclo de aprendizaje en la escuela de arte, borrar todo lo grabado, negar de todo lo aprendido. Partir de ser un cero a la izquierda, que empieza a sumar ceros y a cotizar en la seguridad social.


Por dos.
Quiero partir de eso que cuento, salir al encuentro de mi nacimiento, salir del huevo, salir del cero. Quiero romper esa cáscara de acero y salir al mercado laboral envuelto de normalidad.

Quiero romper la máscara de piedra que hice a mi medida.
Quiero romper la inercia maldita del cero, de ese cerco yermo que patrullo a diario.
Quiero romper el corazón coraza que tanto calla, dotarle de voz y de lengua, para que pueda articular la madeja del amor, hilar como el que habla, tejer los episodios de esta odisea cotidiana.

III.

El cero es mucho más que el nueve y cuenta más que el resto de los números juntos.
 El cero es el vientre numérico y la santidad de las cifras.

IV.

Partir de cero es llevar la mitad del camino, iniciar la cuenta atrás de todo lo que queda.

V.

Partir el cero es destripar la película del futuro. 


VI.

El cero es el ensayo final de las cenizas felices.