"Lo primitivo no es lo mismo que lo bárbaro. Lo bárbaro ya está corrompido, lo primitivo aún no ha madurado." G. Leopardi

Monday, 26 March 2018

CUADERNO EN LLAMAS (cinco fotograbados extirpados al fuego)



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"El amor es como el fuego, que si no se comunica se apaga." 

Giovanni Papini


Aquí lo tenéis, por fin. El pasado mes de febrero expuse por primera vez esta obra titulada Cuaderno en llamas, perteneciente a La huella del fuego, el proyecto de fin de ciclo de Grabado y Estampación con el que obtuve matricula de honor  en la escuela Arte 10, y un quinto puesto en los Premios extraordinario que entrega anualmente a las artes la Comunidad de Madrid. Y me sigue dando alegrías.


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"Juego con fuego,
pero juego."

Gloria Fuertes

Como si fuera el Scrabble o las Tres en raya dispongo las letras de la palabra fuego en quincunce, y establezco un juego. Así surgen otras palabras que dialogan con el fuego, como por ejemplo: FUE (muy del pasado, muy ceniza) y EGO (muy vanidoso, muy Eclesiastés). También GEO (muy terráqueo, muy piedra),  FEO (muy tú y muy yo), o FUGO (muy Lute, muy Vaquilla).


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"Campo abandonado, fuego proclamado."

Anónimo

Saltándome el juego vuelvo a la esencia de estas estampas. Siempre encuentro jugo y alimento porque son la cosecha de mi trabajo en los maltratados campos de la periferia. La composición con ladrillos me sacaron del  silencio sin llegar a abandonarlo. Aquellos ladrillos, hallados en medio del campo churrascado y rescatados como supervivientes del fuego, me devolvieron el habla y me ayudaron a establecer un diálogo con esa singular tierra, de tal modo que en medio de  la aridez de las cenizas encontré un lugar propicio para expresarme, para sembrar, para cultivar.

Esta singular tierra se convirtió en un campo creativo, en una plancha sobre la que trabajaría intensamente, sobre la que volcar mi  tinta, sobre la que arrojar mi alma. Esta porción de tierra se sitúa dentro de un territorio más extenso y característico, es ese territorio con el que tanto estoy dando  la matraca y al que tan unido me siento. Vuelvo e insisto. Me identifico con las afueras, con la periferia, con los márgenes de la urbe y de la sociedad.


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"Llegará el día en que después de aprovechar el espacio, los vientos, las mareas y la gravedad, aprovecharemos para Dios las energías del amor. Y ese día por segunda vez en la historia del mundo, habremos descubierto el fuego."

Pierre T. de Chardin


El Grabado ha sido la técnica adecuada para expresar la ceniza, el humo, el fuego mismo. Ese fuego que es metáfora de ésta fervorosa actividad que conduce a mi persona a arder constantemente. El grabado ha sido el yunque donde doy forma a la fiebre.

Y en concreto, el fotograbado (fotopolímero), que necesita de ordenadores y  que me permite trabajar la imagen con el medio digital (léase photoshop), otro campo de cultivo en continuo desarrollo y combustión. De tal modo que los medios tradicionales del grabado y los medios actuales digitales se fusionan en este trabajo, en este "cuaderno en llamas" en el que anoto, dibujo y combino las intuiciones de una profecía bárbara, las enseñanzas heraclianas,  y demás suertes que por la mente corren en desbandada. Cosechas de la persona civilizada que decodifica las intuiciones primitivas de nuestro ser y de nuestra sociedad para estamparlas contra los cristales con que miramos.


Wednesday, 21 March 2018

EL CHARLY (un proyecto de Pedro Luis Cembranos)





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Hasta el 1 de abril en la nave 16 de Matadero.
No os espero, amigos.

RUINAS EN UN POLÍGONO (LA ABADÍA DEL MAL)













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Me encuentro esta demolición paralizada en medio de un polígono industrial, y sólo pienso en El Charly, en mi Aliado y en Chernovil. Estas ruinas son quizás el último testimonio de una edificación que conoció su decadencia a finales del pasado siglo y que cumplió su papel en la sociedad de principios del siglo XXI.

Presumiblemente, el edificio fue abandonado a mediados de los años noventa, convirtiéndose así en víctima de la crisis que azotó al país tras las olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla del 92. La empresa quebró y el edificio empezó a ser desmantelado hasta quedar largos años con gran parte de la estructura al descubierto. Poco a poco fue transformándose en refugio de bandas, de yonquis  y de seres de lo más marginales. 

Fue un templo del mal, de eso no cabe duda. Por su aspecto actual cualquiera diría que ha pasado a ser una verdadera catedral consagrada a un dios destructor y demente que se devora a sí mismo, o a un demonio agónico, especializado en estados de conciencia en coma. Como en otras ocasiones, la ruina excita la imaginación y elucubra no pocas historias tenebrosas y macabras. Una abadía derruida donde el diablo mora y resiste a base de captar a jóvenes insensatos para sustraerles su sangre y sus drogas. En sus sótanos se amontonan sacos de donde sobresalen huesos y cabelleras desgreñadas.

Hoy, estas ruinas, son el zombi en pie que me narra al oído sus inverosímiles memorias.

Monday, 5 March 2018

LA HIPNOSIS DE LAS LÍNEAS DISCONTINUAS (nimiedades)







La mirada no descansa ni en domingo, y en el paseo familiar advierto un motivo que había ignorado hasta el momento y que ha atrapado toda mi atención. Estas rayas fueron pintadas igual, sospecho que maquinalmente, pero cada una ha tenido su evolución y ya ninguna es igual a otra. El tiempo es el factor que va diferenciando cada unidad, cada línea discontinua en la carretera, y supongo que sucede lo mismo con el resto de las marcas  viales pintadas sobre el asfalto. 

Sin embargo, siguen cumpliendo su cometido como señal vial, como segmento dentro de la red de carreteras, como  el blanco guión de un camino infinito que separa los carriles, que delimita el sentido del automóvil e indica que se puede adelantar. Si alguna otra vez llamaron mi atención fueron para no pensar en nada. Su observación a cierta velocidad ejerce un efecto indudablemente hipnótico, y caigo ahora de nuevo bajo la hipnosis desde la quietud.

En este primer acercamiento, mi mirada encuentra un motivo sin fondo alguno, sin discurso, sin otra teoría que sea la de corroborar la erosión que el tiempo ejerce sobre todo. Es tan solo eso, un primer acercamiento a un signo gráfico al servicio del buen funcionamiento del tráfico rodado.

Y no es casual que yo, canto rodado, advierta con sorpresa tan sencilla señal a ras de tierra, una tierra peligrosa, asfaltada y surcada por veloces y pesados autos. De cualquier modo, quedan éstas líneas como temporal registro de una aparente nimiedad cargada -o no- de significados; de una nimiedad que evidencia lo poco que tengo que hacer y la deriva de una mirada que no descansa ni en domingo.