"Lo primitivo no es lo mismo que lo bárbaro. Lo bárbaro ya está corrompido, lo primitivo aún no ha madurado." G. Leopardi

Wednesday, 21 March 2018

RUINAS EN UN POLÍGONO (LA ABADÍA DEL MAL)













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Me encuentro esta demolición paralizada en medio de un polígono industrial, y sólo pienso en El Charly, en mi Aliado y en Chernovil. Estas ruinas son quizás el último testimonio de una edificación que conoció su decadencia a finales del pasado siglo y que cumplió su papel en la sociedad de principios del siglo XXI.

Presumiblemente, el edificio fue abandonado a mediados de los años noventa, convirtiéndose así en víctima de la crisis que azotó al país tras las olimpiadas de Barcelona y la Expo de Sevilla del 92. La empresa quebró y el edificio empezó a ser desmantelado hasta quedar largos años con gran parte de la estructura al descubierto. Poco a poco fue transformándose en refugio de bandas, de yonquis  y de seres de lo más marginales. 

Fue un templo del mal, de eso no cabe duda. Por su aspecto actual cualquiera diría que ha pasado a ser una verdadera catedral consagrada a un dios destructor y demente que se devora a sí mismo, o a un demonio agónico, especializado en estados de conciencia en coma. Como en otras ocasiones, la ruina excita la imaginación y elucubra no pocas historias tenebrosas y macabras. Una abadía derruida donde el diablo mora y resiste a base de captar a jóvenes insensatos para sustraerles su sangre y sus drogas. En sus sótanos se amontonan sacos de donde sobresalen huesos y cabelleras desgreñadas.

Hoy, estas ruinas, son el zombi en pie que me narra al oído sus inverosímiles memorias.