Monday, 1 August 2016

VULCANER (breve análisis de una aguada)




Febrero 2016

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Vulcaner es un ejercicio de aguada litográfica sobre aluminio que aquí sufre los desmanes de una mala fotografía. Sin embargo, no me importa, casi siempre las fotografías no hacen justicia a la realidad o construyen otras paralelas. El caso es que ya era hora de  constatar las virtudes que a mi entender guarda esta estampa.

La primera es el contraste entre la técnica y el motivo. El agua de la tinta y la rugosidad de la piedra se dan la mano y se funden sobre el papel. Y hay que decir que la aguada -sin estar del todo conseguida- consigue el propósito de forjar la piedra, de construirla. 

La segunda es de índole puramente compositiva. La solidez del volcán en la parte inferior se complementa con la ingravidez de la mitad superior. El volcán, tan sólido, se duplica en la dispersión de la materia con su erupción, y forma un todo de dos mitades, casi simétricas, que se encuentran en el cráter del volcán, como si fuera un ojo, o la lente que detiene un momento de la explosión.

Basta con que prestes un poco más de atención (y que le eches imaginación) para que la imagen se de la vuelta, y no veas el volcán como una montaña que escupe piedras y lava, sino como un recipiente donde van piedras, y el crater como una boca insaciable o un agujero negro que engulle materia.

Está del todo claro que la génesis del dibujo descansa sobre una base conceptual, y que la piedra es, en sí misma, una representación y un símbolo de inagotables significados. Toda montaña es una gran piedra y toda gran piedra está constituida de una infinidad de piedras menores. La montaña sería entonces el mundo, la humanidad que es la suma de los hombres, de las individualidades, de las piedras.

Creo que he desgranado ya suficientemente la imagen de hoy, quien lo diría, cuando mi profesor, en la labor de elegir un boceto apto para la técnica de la aguada en cuestión, me dijo que parecía una obra de Raymond Pettibon. Sin saber quién demonios era el tal Pettibon, me dije a mi mismo: -bien, ya tengo un nuevo referente contemporáneo que citar para tirarme el rollo y vender la moto, o bien para dar más peso y consistencia a Vulcaner. Aunque no lo necesite.

Sunday, 10 July 2016

ASCENSIÓN Y SUSPENSIÓN DE LA PIEDRA




S/T
Grabado en hueco (punta seca).
Medida plancha 28'5 x 23 cm.
Medida papel / tipo: 40'5 x 33'5 cm./ Canson Edition 250 gr.
Marzo 2016

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Aquí, en el blog, pongo título a todas y cada una de las entradas, incluso, muchas veces subtítulo. No hay entrada que no quiera describir y sintetizar desde el principio con el afán de nombrar y dar apoyo a la imagen. Sin embargo las obras no lo llevan. Prefiero no ponerlos y retar al espectador a que intuyan la esencia de la imagen en vivo y en directo, sin condicionantes verbales.

La contradicción late en mí como un corazón volcánico. Sístole y diástole, escalón a escalón, rotación a rotación, eslabón a eslabón. La piedra gira en la ingravidez de mi espacio interior, a la vez que asciende en la esfera del arte y en la cotización en un mercado imposible.

Pero estrujando un poco el significado último de la estampa de hoy diré que forma parte de una serie, de una obsesión: la de contraponer lo sólido y primitivo de la piedra a lo ingrávido y civilizado de las rejas, lo brutal y dado a lo delicado y construido. Entre ambos elementos se establece un lenguaje esencial, muy efectivo, un toma y daca, una dialéctica entre la masa y la línea, entre lo inteligente y malvado y lo tosco y bueno. Hoy no diré más, no vaya a ser que me vea encerrado, preso entre las líneas que forman estas palabras.


BOCETOS PARA UN VIAJE IMAGINARIO


Abril 2016

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Mapas casuales de geografías imaginadas, explorador de tierras inexistentes, rutas bien trazadas de caminos sin tierra. El viaje ha desgastado la suela de tu cerebro, y, en contrapartida, ha revitalizado la suela de tus zapatos para futuros viajes. 


ESTUDIOS EN TORNO AL VIAJE (sobre el turismo transcendental)


Mayo 2016

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El viaje existe y se realiza en diferentes planos. De algún modo, el primer viaje es el que se imagina, el que tacha mapas y recela de planificaciones, el que sueña y se propulsa en naves y se autoimpulsa con superpoderes.

El segundo es el que, planteando la marcha, hace indagaciones sobre los territorios que ha de atravesar. Se estudian los relieves, las depresiones, los llanos, los fondas donde repostar, las posadas donde pernoctar, las ciudades donde perderse. 

Pero quizás la parte del viaje que más me interesa es el impulso a realizarlo. El propósito, si hay alguno, y si perdura, pues a menudo sucede que el viaje es un pretexto para escapar de la rutina, y vivir otras vidas a partir de la observación de otros seres en otros entornos. Puede confundirse con el turismo, forma más mayoritaria de practicar dichos estares. 

Imponer un plano al paisaje es racionalizarlo, estirparle de la magia de lo espontáneo. O no. Lo que ha de pasar pasará, aunque tengas la precaución de cien visores y la prudencia de Baltasar Gracian. 

El miedo es una torpeza de la vida, un malentendido sin el cual daría igual vivir. He aquí donde aparece el viaje iniciático, el viaje al abismo de uno mismo, el viaje en espiral en torno a la nada. Hasta que surge la idea, el motivo, el gesto infinito que te dice quien eres y porqué no has de ceder ni un  solo centímetro.



Tuesday, 31 May 2016

METEORITES (y otras impresiones espaciales)




Fotografía digital
Abril 2016

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I.

No querer hablar de una obra propia es proteger su integridad absoluta. Dices más cuando callas, -susurra la noche y el fantasma de Groucho Marx. Mi formación en historia y crítica del arte no es la hostia, ya lo sé, incluso a veces repudio de lo poco que sé para obrar como un salvaje y hablar desde dentro de la obra, sin limitaciones intuitivas ni conglomerados teóricos, procurando así evitar toda contaminación procedente del exterior. Pero es imposible. 

No querer hablar de una obra obedece a varios factores, y al temor a ser tomado como un tarado o un estúpido, aunque el arte contemporáneo tenga una carga teórica brutal y puede resultar hermético si no eres un experto o si inmediatamente no se recurre a la explicación de la obra. De hecho, el arte contemporáneo es fundamentalmente conceptual y el aspecto teórico es tan importante como el soporte físico, si no más.

Uno de los factores es la necesidad de cierto desprendimiento de la autoría, de la responsabilidad de tu trabajo artístico ante el mundo. La obra ya está hecha, ya es mayor, está formada por mí y debe prepararse para enfrentarse al futuro, a toda conciencia que se ponga delante. Mi trabajo ya está hecho y la obra empieza a vivir, en el caso que tuviera difusión y cierto éxito. En caso contrario, su futuro no deja de ser otro que el del resto de la mayoría de las obras creadas por el ser humano: el desdén del olvido, el letargo eterno del cajón, el frío y la oscuridad del almacén, el beneplácito del fuego.

Otro es el cansancio que provoca vivir atento a una obra ya creada, pues no olvidas que al ser tu el creador ves más que el resto. O eso es lo que crees. En realidad las exposiciones son necesarias para que el espectador desvele al autor algo que se le escapa. Algo de crucial importancia, como la solución de una ecuación delante de tus narices o la transmisión de una contraseña secreta para que una puerta oculta se abra ante ti y retomes el trabajo y el arte.

Desde el momento en el que hablas sobre tu obra, formas parte de ella, como si ella no fuera capaz de hablar por si misma. Es prestarla la muleta de la palabra sin que tuviera esguince alguno. Al mismo tiempo, no querer hablar de tu obra es como no querer hablar de tus hijos. Y no sabes si es por excesivo amor, vergüenza o porque sencillamente no los tienes y son ficticios. 

II.

La obra desde el momento justo que la das por finalizada te deja de pertenecer, por mucho que se empeñen las leyes sobre la propiedad intelectual. Las imágenes forman parte de la teoría de la ideas voladoras, que vuelan como dientes de león en el aire inmóvil de verano. Es fácil cogerlas, cual rubí en el pico de una golondrina. 

La gente roba imágenes todos los días y a todas horas. Yo mismo robo sin piedad, porque mis ojos tienen la sed de las cavernas, nuevas luces y nuevas sombras que devorar, el ansia de otros ritmos, la esbeltez de otras líneas, la robustez ingrávida de otros volúmenes.

III.

Hoy utilizo una tecnología cercana para profundizar sobre el negativo de la piedra, y encuentro la superficie de otro planeta. El negativo fotográfico me lanza al espacio en una centésima de segundo y me acerco a meteoritos, asteroides y cometas. Fuera de la Tierra sólo hay vacío, materia negra y piedras. Al cabo de otro segundo la piedra me lanza hacia el otro lado, y gira la visión en la inmediata superficie. Vuelta la mirada ya hacia otra realidad, se desvela el singular universo de lo diminuto y  lo microscópico. 

Como si el gran ojo de dios fuera un corazón pendular que nos lleva dentro. No somos nosotros quienes miramos a  la piedra, es al contrario, quizás la única que puede vernos íntegramente. Bajo los párpados el gran ojo de dios aparece y desaparece, se oculta y se asoma, te mira y te abandona. Va a ser que Nietzsche y Barthes estaban equivocados, y que ni Dios ni el autor están muertos.

THE LORD OF THE WEAVERS












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He aquí un nuevo ejemplo de un viejo recurso que exploté hace años, solo que ahora quiero aplicarlo al grabado, más exactamente a la litografía. Será mi último ejercicio del año bajo la supervisión del profesor Juan Pablo Villalpando, y será sobre poliéster. A ver qué tal. Lo de hoy es una variante fotográfica, el negativo del dibujo original, que parece que se acopla mejor a la intensidad de la figura. 

Lo veo. Llega el momento de cambiar la tinta por el hilo, la mancha por la madeja, los lápices por las agujas. Lo veo, y me gustan los resultados que se producen en mi cabeza. Vértices en clavos, tirando líneas -como Eusebio Sempere, perforando telas -como  Lucio Fontana, embadurnando sacos -como  Manolo Millares, tejiendo y envolviendo materiales como Judith Scott. Es un nuevo territorio donde investigar e imitar, con cientos de miles de posibilidades.

Lo siguiente que veo aquí es el inicio del movimiento, de el vídeo tal vez, de alguna lente y de una cámara oscura. Primero tendría que vez que tal funcionan las proyecciones sobre pantallas. Y empezar de cero a tirar del hilo.




Tuesday, 24 May 2016

EL JINETE ÍBERO (cuestión de herencias)



Plancha de cinc entintada en rojo
(inicio de su limpieza con aguarrás)


Grabado en aguafuerte
Papel Canson Edition 250 gr./m2
35 x 50 cm.
Junio 2015

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El Jinete Íbero podría ser la réplica de una fibula encontrada en tierras de Asturias, pero he preferido que no lo sea. Me interesa más apropiarme del pasado e imitar a los antiguos que falsificar obras para los pudientes de hoy. De momento. (Cuestión moral).

Los caballos solían ser uno de los motivos decorativos predilectos de los íberos  y celtíberos, y por lo tanto, da cuenta de la importancia que para ellos tenían estos magníficos animales. Es normal. Un caballo te permite erigirte sobre un grupo de personas con soberana lozanía y natural arrogancia. Un caballo era un trampolín social, montarle daba una presencia inequívoca de liderazgo. (Cuestión  histórico-social).

De caballos podríamos hablar poco más sin tener que documentarnos, pero quiero ponerme límites y no ser más coñazo. Sólo un último apunte; que para caballos los de Leonardo o los de Marino Marini. Búsquenlos si me creen de fiar. (Cuestión de fe).


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Dos cuestiones a tiempo

Vierto sobre el enemigo una tinaja de ácido y le convierto en fuego, y le fulmino. 
Él lleva con su caballo la cabeza cortada de mi hermano. 

Vierto sobre la plancha el aguarrás que limpia y desengrasa. 
Para dejar la matriz limpia y guardarla, como el arma que bien ha sido utilizada.

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Monday, 25 April 2016

PIEDRA LIGERA (breve historia una civilización perdida)










Enero 2015
Grabado en hueco
 Punta seca sobre papel
(y fotografía digital)

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Era mi primer intento de contar una historia, así, por viñetas; una historia de corte tradicional, con su inicio, su nudo o desarrollo y su desenlace o final. Ha pasado más de un año desde que realizara este grabado como ejercicio de punta seca y aún no lo había mostrado. Lo tenía abandonado, como casi todo lo que tengo, y aún lo sigue estando, sin una palabra. Sin una palabra la piedra habla. En eso consiste la construcción de una imagen, pues la imagen ha de tener la capacidad de transmitir lo que las palabras no alcanzan a desentrañar, o en resumir una idea en una visión y una historia en una serie de imágenes.

Creo que las palabras aquí -de momento- sobran, y que he solventado el propósito inicial del ejercicio y de la imagen. Sin embargo, las piedras no se conforman y como es su costumbre me piden más y más. Ahora hablan de un nuevo reto. Me dicen que prepare un relato, un relato interminable pero ligero. Eso es lo que quieren de mí, lo que yo les aporto: la levedad del ser persona les alivia de sus cadenas, de su gravedad. Y tal vez de su secreto. Saben ya que mi voz oxigena sus entrañas, que mis palabras pueden darles alas y que mi intuición persigue los rastros secretos de una civilización perdida.




Sunday, 17 April 2016

PIRÁMIDE DEL MAÑANA (del proceso y proyección)














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Técnica: Grabado en hueco.
 Aguatinta (mediante técnica de levantado)
Medidas: 285 x 385 mm. 
Papel : Super Alfa
Febrero 2016
Estampación y elaboración en Arte 10 (Madrid)

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Proceso sobre plancha de zinc:

1- Lijar plancha, desengrasar (con blanco de españa)
2- Enlacar parte trasera, dejar secar.
3- Baño en ácido acético, dejar secar.
4- Dibujar con ceras duras, o lápices litográficos muy grasos (números 1,2,3)
5- Entalcar.
6- Engomado fino con goma arábiga (5gotas de ácido nítrico + 5 gotas de ácido fosfórico)
6- Aplicar tinta noir con rodillo.
7- Lavar bajo chorro de agua templada.
8- Enlacado (capa contundente encima del dibujo), dejar secar media hora mínimo.
9- Levantar con aguarrás (frotar con algodón y paciencia hasta que el dibujo desaparezca)
10- Baño en ácido acético (3 min.)
11- Secar y aplicar espray de aguatinta (conseguir espolvoreado uniforme)
12- Dejar secar un día (mínimo)
13- Baño de ácido nítrico (proporción 1/10 en agua) en dos tiempos de 5 min.
14. Limpiar plancha con alcohol (las dos caras).
15. Biselar.
16. Entintar.
17- Estampación en el tórculo sobre papel de grabado previamente humedecido.

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La técnica de levantado calcográfico (cuyos resultados son parecidos a los del aguatinta) es una de las técnicas más complejas del grabado. Son demasiados pasos para un resultado sencillo, incluso parco -en mi modesta opinión. Quizás sea en la complejidad del proceso donde reside la gracia de la cosa, de la obra misma. No lo tengo claro. ¿Podría llamarse arte procesual? 

 Manejar diferentes elementos, productos, potingues, pócimas, ungüentos, etc, y luego me diréis.  Y más con un guión previo y bajo la supervisión del profesor en cuestión. Aquí es donde surge un chispazo vital, donde lo que experimentas es semejante a lo que experimentan los materiales sometidos, paso tras paso, baño tras baño, de ácidos, de aguas, de clorurofosfato sódico, por ejemplo imposible.

 Aprendo yo y se renueva la materia -la plancha de zinc- en cada paso. Todas y cada una de las diferentes fases del proceso van encaminadas a un fin, más o menos previsible. Digo más o menos porque en el grabado hay pocas cosas previsibles y siempre hay espacio para las sorpresas, sean del signo que sean. Espero que una, no pido mucho, una tan sólo de ellas, me convierta en millonario, y sea así de una vez por todas que la luz venza a la sombra y el mañana al ayer. Si, vas listo.

Renuncio a los sueños de aquel que quiso ser alquimista perdido de una civilización rescatada, no sabe dios de qué pantanos. He de situarme en el mundo de los vivos y hacer mañana mismo la proclama de mis deseos futuros. Deseos que han de ser trabajo y dinero seguro. Hermanos, os necesitaré, porque el dinero sólo tiene alas cuando se va.

Tendré que llamar a muchas puertas, presentarme y personarme ante asesores, gestores, prestamistas, concejales, abogados, piltrafillas, ejecutivos, calaña o no calaña, buena gente o arpías y cretinos de cien mil padres; tendré que presentarme y personarme delante de cada uno de ellos (como si siguiera  los pasos de la técnica del levantado) y decirles bien claro a qué me quiero dedicar, cuál es mi plan, cuál mi meta.

Quizás todo sea más sencillo y la gracia de toda esta farsa que llamamos vida sea el proceso -de Kafka o de Duchamp, y en general-; el camino -a Ítaca o a Santiago, y pasando de largo-; el viaje -al fin del mundo o al final de la noche. Quizás todo sea más sencillo, pero a la vez más laborioso que un ejercicio de levantado calcográfico. 

Monday, 21 March 2016

ICEBERGS III (la toma del tono digital)







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Investiguen amigos, que al poco se tiene un resultado, o varios, o infinitos. El asunto es trastear, experimentar con la imagen. Esa misma experiencia y esos resultados serán tu premio. No esperes otras recompensas, -te lo digo yo y te lo dice Duchamp. Olvídate desde el primer momento de poder ganarte la vida con ello. Olvídate desde el segundo momento de tener reconocimientos por ello. Piensa en tí y en esa imagen, porque lo demás es falso.

La toma del tono digital es tanto como una toma de conciencia.
De esto dependerá el color de tus días.

DYNAMICUS (o la maquinaria del devenir)

Ficha Técnica Título: Dynamicus I Técnica: Punta seca y acetato Tamaño matriz: 3 matrices de acetato, 2 de 70 x 50 cm. y 1 de 50 x 35 cm. Ta...