Saturday, 27 April 2019

RUINAS DE UN TEMPLO SIN CULTO (al dios ateo)



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Ficha Técnica

Título: "El despertar de las ruinas"
Técnica: Fotografía digital sobre papel, intervenida a mano mediante cosidos. (Hilo amarillo).
Medidas: 26,5 x 21 cm.
Año: 2019
Precio estimado: 200 €
Autor: Carlos Medel Redondo


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I.


Teníamos una casa en el condado de York hasta que...Quería dejar la historia así, inconclusa, sin píes ni cabeza. Apenas empezada ofrece un final de puntos suspensivos interrumpiendo la historia misma tan tempranamente que parece más un mcguffin que un microrrelato. Puntos suspensivos sin suspense alguno. Es lo que hallaremos todos cuando la inexorable dama nos lleve de la mano a su inexorable mundo. Apenas creemos empezar la vida y ya llevamos más de la mitad. Con las ruinas pasa lo mismo.

Sin embargo los dioses que florecieron en la Edad Media no se han marchitado aún. Arraigaron fuertemente en lugares oscuros y delirantes, allí donde las luces de la razón no llegaban a cegarles. Para ello se construyeron templos cada vez más grandilocuentes. Con el paso de los siglos pienso que quizás ya estén ciegos de tanta razón y desrazón contraída entre milagro y milagro. En cualquier caso yo no obedezco a ningún dictamen institucionalizado y a ningún libro sagrado. Aún soy lo suficientemente ignorante como para creerme feliz con pequeños hallazgos estéticos -como el presente- si se acercan a la esfera del arte. Y eso sí que es un milagro, al menos para mí. 

(En cada obra de arte opera un dios a través del artista; el esfuerzo es recompensado y una luz acude a dar un toque de gracia como la colleja que te devuelve al mundo real tras unos minutos de ensoñación).

II.

La capital del reino estaba en el punto más retirado del mundo civilizado, al lado justo de las Charcas Negras. Allí levantaron un pequeño templo que servía para rendir culto a las divinidades que el hombre había olvidando durante el gran éxodo hacia el Progreso. Aquellas pequeñas ruinas representaban a la memoria, a los orígenes, a todo aquello que el hombre olvidó en el camino empedrado. No hablaré de traición, aunque me dan ganas de hacerlo. El cristianismo puso de moda vagar por los desiertos, pero pocos han entendido aún que el desierto está en nuestras manos, llenas de arena y cicatrices sin memoria. 

III.

Ya lo dije. Las ruinas son un templo en sí mismas. La porosidad de sus piedras supuran un rancio aliento a santidad. No hace falta una cubierta, ni un altar, ni una imagen sagrada. Las ruinas son un indicio del pasado, de lo remoto, de lo olvidado. Sin embargo las ruinas son un presente aún latente, el esqueleto de un animal con el corazón enterrado. 

IV.

La fragilidad de toda construcción humana está más que demostrada con la presencia de las ruinas; ellas nos recuerdan lo finitos y frágiles que somos. Con ello en mente ayudo a la ruina mediante un sencillo entramado de hilos, que bien sirven para ver su proyección futura. Imaginería pura al servicio de la arquitectura racionalista.

V.

¿Qué oración pronunciará el creyente al presentir la pérdida de su fe? 
¿Qué silencio se abrirá en el cielo cuando los hombres hayan dejado de presentir a dios?
¿Será el mismo que prodigan las nubes?

VI. 

La oración es hoy una fórmula que los científicos extirpan a las entrañas de la tierra.

VII.

El silencio será como una lluvia de hollín sobre las fieras.

VIII.

Para qué negarlo: sólo y únicamente dios sabe lo que trabajo. Quizás sea porque él es mi oculto capataz. 





Thursday, 25 April 2019

PERIFERIAS INTERVENIDAS (ejercicios de una memoria razonada)



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Ficha Técnica

Título: s/t  / [Periferia intervenida 03]
Técnica: Fotografía digital sobre papel, intervenida a mano mediante cosidos. (Hilo color azul).
Medidas: 27 x 21 cm.
Año: 2019
Precio estimado: 150 €
Autor: Carlos Medel Redondo


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Hace un tiempo intervine sobre un territorio con los materiales del lugar. En este caso los materiales eran ladrillos macizos (verdaderas joyas que se han tirado a la intemperie una infinidad de años) de unas ruinas cercanas. Me inspiraba, sin quererlo, en dibujos y estructuras remotas. Es decir, hacía un poco lo que me daba la gana, sin pretender nada. Me parecía que podía representar un reflejo en el presente de un tiempo remoto. Pero en realidad eran simples expresiones que potenciaban los baldíos terrenos de la periferia de Leganés. Cuando terminaba hacía una fotografía como testimonio. 

Hoy intervengo esas fotografías mediante cosidos a mano. Con ello introduzco otra materia, el hilo, con la que dibujo sobre la imagen. "Raciocinios" lo llamo para mis adentros, pues construyo geometrías y encuadres donde sólo tenía el caos dado, y mis viejas intervenciones.

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Periferias intervenidas. Es querer racionalizar el abandono en el que se encuentran una serie de terrenos y que componen un territorio cuyas señas de identidad se encuentran en el olvido. Es un doble ejercicio el que propongo. El primero, de memoria, que mediante la recuperación de su historia reciente se llegue a recuperar la razón y el sentido. En segundo lugar propongo belleza; si alguien más que yo es capaz de advertirla con mis imágenes me daré por satisfecho.

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El papel sobre el que intervengo es también una periferia de mi ser. Contiene la imagen que un día amé. Hoy perfilo ese amor, aún perforando y diseccionando su corazón remoto.





Tuesday, 23 April 2019

CAMINO DE IDA Y VUELTA (y la luz enmarcada)



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Ficha Técnica

Título: Mística del camino
Técnica: Fotografía digital sobre papel, intervenida a mano mediante cosidos. (Hilo color lila).
Medidas: 27,5 x 21 cm.
Año: 2019
Precio estimado: 150 €
Autor: Carlos Medel Redondo

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La razón dialoga con la luz, y no tiene más razones para imponerse. Sin embargo, el hilo interviene como rayos de la razón sobre el corazón de la imagen, y deja enmarcada la luz que viene a por ti, como el camino inverso -sin serpenteos- que viene del cielo. 

El camino en el que me encuentro conduce al mundo de los humanos. El camino que me llega pertenece a otro mundo, y no sé cómo conjugarlo. Supongo que ahí reside el arte, o la cintura de un círculo que la vida traza según caminas.



Wednesday, 3 April 2019

WE ARE THE ROBOTS (al servicio de un payaso supremo)



Ficha Técnica:

Título: "They are the robots"
Técnica: Aguafuerte /Grabado en hueco.

Medidas plancha: 100 x 120 mm.

Medidas papel/ tipo: 155 x 280 mm.
Edición: Sin editar
Taller:  Artediez (Madrid)
Estimación económica: 60 €
Año: 2016
Autor: Carlos Medel Redondo


I


Ellos son unos máquinas. Ellos y vosotros. Y todos nosotros. Lo de menos es quién nos dirijan. La libertad siempre explota en nuestros estados más íntimos. Dicho así, casi en campaña electoral, parece un poco apolítico, cuando ya sabemos que no hay nada tan político como declararse apolítico.

Ellos, los políticos, sí que son unas -que no unos- máquinas. Conllevan todos sus peligros. El peligro de las máquinas es que restan espacio al ser humano y, por tanto, a la humanidad entera. Yo, que ahora escribo sobre una máquina, conllevo el peligro de ser una máquina. Me resto humanidad a voluntad propia a sabiendas de que vivimos en un mundo deshumanizado.

II

En el plano personal es preciso aclarar que estar al servicio de un payaso supremo no implica estar engañado, lo cual siempre procura alegrías sencillas. El día en que   desaparezcan las religiones estaremos a merced de una cadena de producción. Si no lo estamos ya. El día en el que desaparezcan las religiones aparecerá una nueva religión. 

III

Soy vasallo de un señor que lleva mi nombre. La mitad del tiempo vivo como una máquina; la otra mitad, como un payaso.

IV

Podríamos dejar de rezar para cambiar el mundo. Por eso no lo hacemos.

V

Podríamos dejar de trabajar para cambiar el mundo. Por eso nunca he trabajado.





Sunday, 31 March 2019

CRISÁLIDA DE UN MUNDO NUEVO (tan antiguo como el nuestro)




Ficha técnica:

Título: "Crisálida de un mundo nuevo"
Técnica: Fotograbado sobre cobre
Medidas plancha: 245 x 160 mm.
Medidas papel/ tipo: 330 x 305 mm./ Fabriano 300 grm.
Edición: Sin editar
Taller: El mono de la tinta (Madrid)
Estimación económica: 150 €
Autor: Carlos Medel Redondo


I

No todas las veces comento mis propias imágenes desde la persona que creo ser. A veces lo consigo, pero diría que no es lo habitual. Quiero decir, a veces leo mis imágenes desde fuera, desde otro por razones obvias: la primera, por pudor; la segunda, por querer ser imparcial; y la tercera, por ver con otros ojos.

Las razones que expongo sobre mi arte me parecen tediosas, muy aburridas y más que sencillas, simples. Estas razones se resumen en: "Lo hago porque quiero, porque me sale, por dar respuesta y salida a un impulso inexplicable". Y claro, decir siempre lo mismo aburre sobremanera a cualquiera y  a uno mismo en primer término, lo cual no puedo consentir. Pienso que las cosas así no funcionan nunca. El aburrimiento es otro sinónimo de la muerte.

Además no es una argumentación suficientemente sólida ni enriquecedora. Tal vez el arte no necesite de tanta teoría, y que la teoría en el arte es otra excusa para dar cancha a una caterva de inútiles que buscan inspiración en las obras de los artistas. Tal vez tenga dentro un crítico de arte frustrado o viceversa. El caso es que busco alejarme de todo y el todo me encuentra, como una policía secreta. Que tenga mi obra relación con otras poco debe importarme.

II

Un artista produce arte en la medida que un caballo pasta en el prado y come hierba. Esta idea también es falsa. Un artista no es un iluminado, pero su trabajo está llamado a alumbrar la sociedad en la cual vive. De ahí que, generalmente, no tenga salario y se sitúe en los límites de la sociedad misma. La sociedad no va ha pagar a quien la critica, sino a aquellos que la adulan y la envenenan aún más. Esta idea también es falsa.

III

Por eso me pongo el chaleco decimonónico para comentar mi imagen desde fuera, a ver si así me lo creo más. Y le doy carrete. De tal modo, esta imagen pasaría a ser vista con otros ojos y comentada con otra mente. Veamos si es posible y qué grado de verisimilitud alcanza y si hay un crítico de arte dentro de mí o es sólo un espejismo imitativo de mis lecturas.

Imposible. Me he tenido que quitar el chaleco decimonónico; ya huele. Con todo, el juego de los heterónimos (Kitos, Román García Palacios, Medel, Charly,...) que permite un cambio de estilo y sobre todo limita el tedio de ser siempre uno mismo, queda desactivado. Soy un crisol de espejos que se han ido empañando con la actividad creadora. Y hoy lo celebro. 

Probaré con la desnudez -siempre ha sido mi principio-, ni chalecos, ni trajes, ni hostias, ni pollas en vinagre. La mirada limpia, desnuda, prístina. (...) Imposible también, no puedo cambiar mis ojos ni limpiar mi mirada en los afluentes del arte contemporáneo. No me queda otra que renunciar a comentar mis obras desde mis múltiples yo, y abordar el reto desde mi persona, única e inimitable, si es que puedo conocerme. El yo es una creación tediosa y concienzuda cuyo principal ingrediente parece ser la responsabilidad. Veremos si la nueva vida trae consigo mi nueva vida.

IV

Lo primero que veo es una larva en medio de la molicie, una crisálida descolgada de un almendro churrascado, agonizante. Una nueva criatura pronto verá la luz y me parece increíble que sea mía. 

En una ocasión, me pregunté qué significado tenía aquella bañera volteada. Provoca una inquietud por ofrecer una forma insólita, alejada de su función inicial. Todo desecho disfruta de una nueva vida que permanece en letargo hasta que el artista interviene sobre él.

Quise aclararme los ojos y ver lo que desde entonces veo: una crisálida que es fruto de un mundo desahuciado, de un mundo despiadado que no oculta ni remedio pone a la desenfrenada vida de lo que hoy somos: consumidores consumidos. Lo queremos todo nuevo, como si eso nos hiciera vivir mejor y rebautizar cada acto en una primicia novedosa. Otra venda más para nuestros ojos cegados por el sol de la publicidad y del dinero.

Quizás, toda esta ceguera colectiva tenga su contrapunto y respuesta en la nueva criatura que se está gestando aquí, crisálida de un mundo nuevo. En eso creo, o quiero creer, como en una religión ancestral que espera el advenimiento de un ser que pueda sanear a nuestra querida y odiada la sociedad enferma. Aunque ese sea el engaño que todos nos hacemos al hacernos responsable de traer una nueva criatura al mundo.



Plancha de fotograbado de cobre entintada, lista para estampar.

Thursday, 28 March 2019

INTERJERENCIAS DE LA MUERTE EN LA PUBLICIDAD (y la bendición del grabado)



Ficha Técnica

Título: "Fiera (Interjerencias de la muerte en la publicidad del día a día)"
              De la serie "Doble o nada".
Técnica: Fotograbado. Grabado en hueco sobre plancha de cobre.
Medidas papel: 255 x 310 mm.
Medidas plancha: 120 x 165 mm.
Edición: Sin editar / 3 pruebas de estado.
Taller: El mono de la tinta (Madrid)
Precio estimado: 150 €
Autor: Carlos Medel Redondo


I

De todas las imágenes que he abordado en estos diez años -casi once- de íntima actividad bloguera, ésta es sin duda, una de las más difíciles. Veamos como lidio a la fiera, o cómo la fiera me pega un revolcón entre la espesura de las letras.

Empezaré por lo general, por lo que me parece a primera vista una doble imagen, un enfrentamiento -o casamiento- entre los cipreses de un cementerio y un poste publicitario. La imagen de los cipreses es, a su vez, una doble imagen, un reflejo, un espejo, un duplicado de sus puntiagudas siluetas que se dibujan en las aguas de las lluvias estancadas, como si fuera el rudimentario gráfico de mis constantes vitales.

Muerte y venta -o sea, agonía y trabajo- se dan la mano para ofrecer una imagen única donde la verticalidad de los cipreses se duplica en su reflejo, dejando a la zona intermedia del muro como un espacio discreto pero hegemónico de horizontalidad. Esa horizontalidad del muro  -que es todo sosiego y desasosiego- no parece nada, no es a primera vista lo que parece tener el protagonismo, y no digo que lo tenga. Pero me habla con naturalidad de hermano, como si entre la vida real y la ficticia hubiera una pantalla donde se proyectan sus anhelos conjuntos.

No me deja en paz pensar en los cipreses, ni en su reflejo, sin embargo pensar en el muro me hace bien. Me abstraigo del símbolo y pienso en la pantalla, pizarra, cobijo, y por qué no, espejo a la vez. Y no sé por qué es así, no llego a pensar más ni en más. El muro detiene mi pensamiento y yo, cortésmente, se lo agradezco. (Primer revolcón)

II

El poste publicitario es el amo de los campos, el menhir de nuestros días. Nada hay más elevado en kilómetros a la redonda. El poste publicitario es el patriarca del llano, el centinela de la pasta, el guardia civil que te multa si no compras nada. Dirige su doble mirada a los conductores que van y vienen en uno y otro sentido. Desde la perspectiva de la imagen, el poste publicitario muestra su trasero, su lado no comercial, lo cual también es significativo porque nuestra el lugar donde me encuentro, pero eso es ahora lo de menos. Su presencia enturbia el medio cincundante y lo tiñe todo de su pestilente poder. Avasallador ante el horizonte, bien podría ser El caminante sobre un mar de nubes, de Friedrich, que dice: "Esta tierra es mía". Resulta hasta hermoso transmitir tu papel hegemónico, no temes al peligroso. Tu seguridad asusta a cualquiera. ¿Qué peligro? ¿Quién pone en duda su omnisciencia?

El poste no lo sabe, cree que su poder es para siempre porque comparte sus cimientos con los de el capital. Y aquí es dónde sufro otra cornada de la fiera. ¿Hacia dónde voy? ¿A cuestionar los mismos cimientos de la sociedad? ¿A afirmar que el dinero no mola, que es hiperdestructivo? Por favor, que vengan los camilleros lo antes posible, que de ésta no salgo.

Sustituye al toro de Osborne tan burdamente que supone una extraña castración del paisaje. (Revisar qué tipo de paisaje es aquel que se contempla desde el coche). El capitalismo está en continúa campaña electoral; una campaña electoral amañada: todos los aspirantes al poder comparten intereses.


III

Los cipreses, esas banderillas puestas en el lomo de la tierra. El poste publicitario,esa espada, ese estoque que dejará sin vida a la bestia parda de la tierra.



Matriz de cobre, lista para estampar.


Tuesday, 19 March 2019

ISLA DE NADIE (geografía de lo ficticio y un encargo real)





Ficha Técnica

Título
: Isla de nadie
Técnica: Grabado calcográfico. Aguafuerte.
Papel: Guarro Superalfa 300 gm.
Edición: Sin editar /Ejemplar único [ Existen tres pruebas de estado (P.E.) diferentes.]
Precio estimado: 120 €
Año: 2016
Autor: Carlos Medel Redondo (Firmado "Kitos")


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I

Isla de Nadie. Ni siquiera mía, que insuflé mi vida en aquel papel. Para que fuera tierra, para que fuera mar. Isla eres de una Atlántida que emerge y se sumerge con la respiración. Isla hallada únicamente en el pulso errante del náufrago que dibuja. El papel es esa tabla de salvamento y el lápiz -o punta- el remo que le impulsa. La vida tampoco es ese conjunto de islas desconocidas que trazas a arañazos. Intuyes, más que sientes, y dibujas el naufragio al que perteneces.

II

La isla es el lugar ficticio donde te aferras al naufragar. La isla no es solo un lugar, es un hacer. Se llega mientras se hace, mientras se completa el dibujo, que, dicho sea de paso, está inacabado y siempre lo estará. Pero así se queda. Hasta aquí quiero llegar, -al menos hoy.

Y virgencita, que me quede donde/como estoy, en esta isla cibernética, aislado del mundo y conectado a la vez, una isla ciber que es un enjambre con mil ventanas al mundo y un espejo dónde mirarme. Ese espejo que te mira y te habla; ese espejo invisible -aveces ventana- que se conecta y se apaga, que contiene ya más de diez años de papeles acumulados, que entre fotos, pinturas, grabados, textos, enlaces y demás, me ha dado trabajo. Santo espejo Acer Aspire 5542. Qué haría yo sin ti.

III

Shõgun y Marco Polo lo tenían más claro. Sabían de rutas, de astrolabios, meridianos y de puertos; y de beneficios.

IV

Isla de Iscar. Tendría que llamarse. En su origen, ésta estampa era parte de un encargo muy especial que no voy a describir, o sí. Digo, tan sólo, que mi interés por la geografía y la poesía se unieron de repente cuando mi cliente empezó a darme pistas. Así fue como llegué a Ítaca y a una costa del inmenso archipiélago de Japón.

El famoso poema de Cavafis había ayudado a entender la vida mejor a uno de los seres queridos al que estaba destinado el encargo a realizar. Por la otra parte, el mundo del Manga me llevó a indagar en la vida de uno de los más destacados  creadores de ese género de la ilustración. Quedé maravillado entre el mapa, antes las costas de nuestras antípodas orientales.


V

Antes que el ser humano desbordara el límite de la urbe no había países, ni fronteras. La línea mortal del mundo inventado, no menos ficticio que esta isla, brote de una imaginación que no incluye palmeras, provincias, prefecturas o estados.

VI

El dibujo es la magia que traza las costas. Un invento maravilloso que sustituye a las agencias de viajes y a las compañías aéreas en un santiamén. El dibujo tiene su amante perfecta en la pintura, en la tinta que se cuela en el surco del dibujo. El dibujo divino es el grabado que aúna esas dos naturalezas del arte.

VII

Si Él era el dibujo y Ella la pintura es algo de lo que ya nadie duda. Aunque yo sí. El arte no es una cuestión de género, pero de alguna manera  me tenía que dejar ver la naturaleza del encargo. El encargo fue el regalo para unos recien casados. Sellar esa unión, simbolizarla bajo una tierra nueva, fusión de Ítaca y de alguna lejana costa del inmenso archipiélago de Japón.

VIII

Elegí un pergamino hecho de la piel de un vellocino para empezar a delinear la danza del náufrago. Su piel era el primer requisito del conjuro. Bajo los pliegues de la tierra, el mar esconde las fórmulas del alquimista. Los signos golpean la costa y las frases se deshacen sobre la playa. Solo podemos leer el suspiro de su resaca.

IX

El registro queda a la espera de la plancha y ya podemos decir que esperaré mientras viva. En la espera hay milenios en segundos, y la certeza de recibir tu metálico contacto embadurnado de sangre. Con el paso de la rueda (del tórculo) y los días, el timón no varía un ápice. Firme es la decisión de un náufrago.

X

Por fin veo una costa, una línea en el horizonte. Alejarme unos días de éste pergamino me ha hecho verlo de otro modo. ¿No es acaso, la nueva isla, un nuevo ser?  Incluso se distingue ya la cabeza del resto del cuerpo. ¿No será esta visión otro delirio del náufrago? ¿O será cierto ya, tras tantas líneas escritas, haya resuelto el enigma encontrando un sentido secreto ahora tan claro a mis ojos y tan lúcido a mi razón? Me quedo ahí. Otra vez. En el útero de un océano cuyas olas hoy producen destellos imposibles de igualar.





Tuesday, 12 March 2019

ROMANCE DE LA PLUMA Y LA PIEDRA (del amor en silencio)



Ficha Técnica

Título: Romance de la pluma y la piedra
Técnica: Grabado calcográfico. Barniz blando.
Medidas papel /tipo: 190 x 280 mm. / Guarro Superalfa 300 gm.
Medida plancha: 145 x 205 mm.
Número de planchas: Dos
Tintas: Dos
Edición: Tres ejemplares
Precio estimado: 100 €
Año: 2015
Autor: Carlos Medel Redondo

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El romance entre la pluma y la piedra es tan antiguo que se sitúa en los albores de la civilización oriental, aunque yo de oriental tenga lo mismo que la piedra tiene de pluma y la pluma de piedra. La piedra es la pluma de un pájaro de fuego bañado en el azul primero del mundo. Decía que podría escribir con esa pluma todo lo que el hombre ha olvidado por el camino del progreso, y también decía que es tontería apropiarse del lenguaje de las piedras, y que en su secreta presencia se adivina el lenguaje de todo lo que mantiene silencio.



Sunday, 24 February 2019

PEGASO NO ES SOLO UN CABALLO ALADO (mitomanías)



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Título:  Pegaso no es solo un caballo alado.
Técnica: Acrílico y rotuladores sobre papel verjurado.
Dimensiones: Din A3
Año: 2018
Precio estimado: 60 €
Autor: Carlos Medel Redondo


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El Pegaso de verdad tiene las alas de los dioses, y en sus pezuñas rezuman nubes eléctricas. Tiene Pegaso el oro de toda Asia, el bronce de la mitad del Peloponeso y la plata fundida de la Mezquita Azul. Tiene Pegaso el pulimento de las  islas Cícladas y en su noche alberga un mapa de las constelaciones mayores con los diamantes de la Corona Británica.

Podría seguir enumerando las virtudes del Pegaso de verdad, del mitológico -que no deja de ser una sublime fantasía-; podría seguir describiendo las riquezas que atesora -sin saberlo él, pero decido no cansar por el bien común.

Aclarar que he pasado con él cien aventuras y en ninguna le he visto flaquear, y que es ésta quizás la virtud más asombrosa, lo más insólito y sospechoso de este breve relato, semblanza de un dibujo pintado posteriormente por mis aún torpes manos. Pegaso es mi amuleto, sea o no verdadero, sea o no mentira, sea o no una falsificación, aunque actualmente esté a la venta y su precio sea incalculable.


Tuesday, 19 February 2019

LA AUSENTE PRESENCIA (sobre cuatro palos de madera)



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I

                      Mirar ésta silla es como situarse frente a alguien, a alguien cuya ausencia se convierte en el hecho más destacado de mirar ésta silla. Es la ausencia, el vacío, el abandono, la desaparición la que se dibuja en la silla fotografiada. El plástico -danzante al viento- ondea en forma de memoria vaporosa, de fantasma atado al respaldo de la silla que se agita desconsoladamente. Pienso sin querer en Marina Abramovich, sentada e inerte, mirando a los ojos de alguien que ya no está. Cuidado. Mirar a los ojos es siempre una experiencia. Y cuidado: mirar a los ojos de una silla es siempre peligroso.

Son ya algunos de mis queridos amigos los que se han ido sin avisar, los que se han despedido para siempre a la francesa y jamás les he dedicado unas líneas. La muerte les alcanzó sin previo aviso. Su lugar nadie lo puede ocupar. Fueron únicos, formidables, ingeniosos, generosos y nobles. Cada uno ha dejado una silla vacía en medio de un llano y un hueco insondable en mi memoria que, de vez en vez, rememora la luz -y algunas sombras- de aquellos que se fueron avisar. 

II


                     La silla parece nueva pero representa el cuerpo de un alma rota. Con una capa de plástico atada al respaldo de la silla he conseguido simular esa despedida que no es otra cosa que un funeral íntimo. Ondea en homenaje a sus recuerdos, levísima bandera blanca, transparente, llena ya de paz, luz y descanso. Solo quiero honrarles. Ondea en sus memorias como una camisa sin otra patria. Ondea suavemente para convocar a aquella fuerza salvaje e indómita que -curiosamente- les caracterizaba tanto.

Siempre estamos yéndonos. No permanecemos quietos ni dormidos. A ojos del resto tampoco estamos quietos, nuestra imagen se enciende y apaga, se alarga y encoje, se estira y mengua, aparece y desaparece como centellas, como auroras boreales.  Ni siquiera las estatuas de  insignes y nobles personajes escapan a la ilusión de irse corriendo. O volando. Los avatares de este mundo no le son tampoco ajenos. Las palomas siguen defecando sobre su nariz.

III

Discurre la historia entre la destrucción y la creación, entre la lucha y la paz, entre la armonía y el caos, entre el dolor y el placer, entre la alegría y la tristeza, entre la esperanza y la desesperación, entre la nostalgia y la rutina, entre el colapso y la recuperación, como decía aquel. Discurre la vida entre dos raíles paralelos, entre dos vías y dos direcciones sin final alguno que no sea la próxima estación. 

He aquí el único asiento en el andén del cielo, con parada en tierra santa. Los aviones siguen pasando sin hacer parada, la vida viaja por los veloces corredores de un hotel sin recepcionista. Y aún no sabes cuál es tu habitación. Quizás esta habitación sin muros, donde tan solo una silla te espera, esa silla que ahora te dice que te vayas, que hagas tu vida, que aquí solo se sientan los ángeles de quienes hoy convocas, y alguna rapaz que otra. 

Monday, 11 February 2019

EL TERROR DEL OLVIDO (restos no oficiales)




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Ficha técnica


Título: "Restos no oficiales"

Año: 2016

Técnica: Grabado Calcográfico + cosidos (2018)

Medida plancha:  200 x 215 mm.

Medida papel/ tipo: 230 x 255 mm. / Canson Edition 250 gr.

Edición: Sin editar / Obra única

Estimación económica: 120 €

Autor: Carlos Medel Redondo





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I



La memoria histórica nace de un cúmulo de huesudas razones y dolores soterrados; y aún se puede decir que no ha nacido. 

(Primer inciso: Hoy, muchos días después de lo escrito a continuación, leo: Vox presidirá la comisión del Parlamento andaluz encargada de la Memoria Histórica).


Se podría afirmar que la memoria histórica es una floración de la muerte más allá de la mente, un despertar repentino de la conciencia que invita a la Justicia divina a intervenir en los asuntos terrenales. En la superficie de nuestros días, la memoria deja al tiempo de lado y así perdemos el rastro de nuestros antepasados, haciéndonos los suecos entre el vómito constante de las pantallas y su tumultuoso fragor. Sin embargo, una floración de la mente ha traído la Historia a cuento.  La memoria histórica es una extraña flor que germina entre los huesos, como una médula convertida en hiedra que trepa por las columnas de nuestras espaldas y nuestras conciencias.


Es esa flor putrefacta que esparce el polen de los crímenes e injusticias sin resolver; esa especie de resistencia al no menos putrefacto franquismo que se resiste a desaparecer, a tantos años de opresión, traición, mutilación, mutismo y silencio absoluto. Y tampoco es así exactamente. Veamos. 



II

La memoria histórica es una reivindicación justa que la democracia española lleva cuarenta años desoyendo, pese a su formulación e implantación como ley bajo el gobierno de Rodriguez Zapatero, y después derogada bajo el mandato de Rajoy. Está claro pues que la implantación de dicha ley depende del signo político que gobierne. En la actualidad, Pedro Sánchez, títere de occidente y de sí mismo, hace lo que puede o lo que le dejan hacer y veremos si consentirá que el PP y Vox deroguen otra vez la Ley de Memoria Histórica (entre otras leyes) en Andalucía. 


Los derroteros que la política actual sigue son los del abismo. Tan pestilente es el banquete que acontece al sur de Despeñaperros que los de olfato fino salen huyendo despavoridos. Pero es igual, el tufo llega a todos los rincones de la península ibérica y nadie puede decir que no le afecte de un modo u otro. 


Vox es la moda política más rancia y peligrosa de toda la historia de la democracia española. Es tan rancia como maleducada y sanguinaria. Mis alertas personales han saltado y siguen sonando en mis adentros. Espero tener el temple necesario para dirigir a mis ejércitos, si antes tengo el coraje necesario para convocarlos. Vox está de subidón y con ese subidón es intratable. Pero, ¿quiere decirse entonces que van hacer y decir lo que les dé la real gana?


El auge que la ultraderecha está experimentando tiene diferentes causas. Además de Cataluña y la supuesta quiebra de la unidad de España, la bestia emerge de la desmemoria cotidiana (por el terror que supone revivir aquello) y del olvido que el estado ha destinado a las víctimas de La Guerra Civil Española -y de la posterior represión, no menos sangrienta y dolorosa. La desmemoria cotidiana es causa y consecuencia, a su vez, de los traumas y humillaciones sufridos y de esa perniciosa creencia que niega de la memoria para no despertar y causar más dolor del habido.



III

La justicia no ayuda a los cobardes, ni tampoco valora a los valientes, al menos la justicia de hoy en día., esa que solo entiende de partidos, sobres y puertas giratorias. Ay, división de poderes, ay Montesquieu, quién te recuerda! ¿Cuándo quebraron tus sagrados límites; cuándo profanaron tu nombre? 


Por lo demás, no deja de ser curioso cómo aquí en España, donde tras décadas se sigue apostando por una producción cultural (tanto en el cine como en la literatura)  que trata de lleno el tema  de La Guerra Civil,  digo, no deja de ser curioso el papel que la sociedad ha tomado al respecto. No se ha conseguido curar las heridas sino evidenciarlas. Ese ha sido el papel de la cultura guerracivilística, no sé si consciente de ello, el papel de traductor de una memoria dolorida, en estado de agonía constante mientras se disputan aún los testamentos de Franco.


La situación de crispamiento actual se debe a una confluencia de factores, entre los que está presente esa terrible herida. Ríos de tinta y celuloide que nos han alejado del terror del olvido para acercarnos al terror de la memoria. El tiempo no cauteriza la pólvora en sangre, la encapsula. Porque, aparte -llámenme paranoico- veo cómo la Guerra Civil no ha terminado. Vivimos en una guerra civil constante que recrudece los odios y sus líneas de ataque. Veo hermanos, amigos, vecinos enfrentados en ese tenso silencio que hemos heredado, mitad de agotamiento mitad de rabia. Ese silencio que puede estallar en cualquier instante. 



IV

No veo rencor en desarrollar la Ley de Memoria Histórica y de su definitiva  e innegociable implantación, es más, es un derecho, un reconocimiento de los Derechos Humanos generales, y en particular, un reconocimiento a esas víctimas, restos no oficiales enterrados como perros en el olvido. Un reconocimiento a ese dolor insuperable de los muchos españoles que un día dejaron de ver a sus familiares y amigos. Esos entornos familiares estuvieron duramente castigados y humillados. El daño ya está hecho pero su reparación aún no se ha puesto en marcha. De la dignidad de los vencidos nada se ha dicho. No vaya a levantar subceptibilidades y los señoritos se den por aludidos. 


Esa montaña de restos no oficiales es ya una cordillera que separa la sentimentalidad de los españoles en al menos dos bloques. Los mismos bloques -y bandos- que se enfrentaron hará ahora más de ochenta años. No sé a qué se han dedicado los políticos en estos últimos cuarenta años. La democracia parecía la fórmula de la reconciliación nacional, pero de poco o nada ha servido. Las heridas de la guerra están a flor de piel. Ningún daño ha sido reparado. Novelistas y cineastas se afanan producciones de esa temática, y hay quienes afirman que seguimos viviendo en un régimen pseudofranquista y que la Transición fue sólo un trasvase de recipiente político, una operación de transmisión de poderes a los fieles y adeptos del dictador, con mínimas concesiones como la Ley de Partidos o los Estatutos de Autonomía. Todo con sus trampas bien urdidas.

A decir verdad, la democracia ha servido a los intereses de quien custodian dicha democracia. Ya sabemos que enmendar un país no es igual que reformar el sistema de cañerías o el tendido eléctrico de una urbanización. En todo caso es una asignatura troncal pendiente que tiene nuestra democracia desde su misma creación y representa un suspenso en todos los campos, además de evidenciar una clara falta de sensibilidad. Claro que, hablar de sensibilidad a una máquina -la del estado- es tan inútil como clamar en el desierto. Parece que el continuismo del "antiguo régimen" no es sólo una sospecha y que la tan aclamada y ejemplar Transición española fue otra chapuza propia de nuestro adorado país, por mucho que se empeñen en hacernos creer lo contrario los manuales de historia oficial y sus cómplices. 


V

Nadie ni nada puede borrar la huella de cuarenta años de dictadura de un plumazo. Su poso y sustento está presente en varias generaciones -se habla con acierto de franquismo sociológico- y su eliminación será una tarea a largo plazo, si es que en verdad cuaja una conciencia reparadora de los crímenes de nuestro pasado. Y eso nunca ha sido así. Queda asumir que la historia, como siempre, es terrible y desagradecida, y que nuestra tarea es tanto asumir nuestra propia historia como alejarnos de ella, en tanto en cuanto no se puede vivir con el insoportable peso que acumula en nuestras conciencias. 


Por eso, seguimos con la desmemoria histórica como estrategia de supervivencia y de paz social. Podemos volver al pasado tan pronto como queramos, pero que sea con cuidado infinito. El odio rebrota cada vez que la memoria histórica se aplaza nuevamente, pues no deja de ser otra injusticia de otro tiempo que nos asalta en el presente. Que ese odio no despierte en nuestras podridas conciencias neoburguesas es otra tarea que tendrá que desarrollar la democracia, si es que en verdad quiere mantener la convivencia pacífica de sus partes. 


Tal vez España no tenga solución -ni sensibilidad, ni valor, ni razón de ser-. Tal vez España sea una mala fórmula fronteriza, un resto abominable del pasado que deglute todo el presente. España, bella como Helena en el interior del laberinto, ensoñación sin bandera ni himno. España, no más que una quimera donde vivo, salto y grito. España, madre adoptiva de nacimiento que me enseñó a odiar por odiar la diferencia de pensamiento. España, rebaño loco, cainita y risueño. Quiero decirte, sin rencor que me duele amarte, pero no lo consigo. Y no me duele quererte hoy que contra ti despotrico, porque ahora sé que estás raptada por la ineptitud atemporal de tus políticos.




VI

Te muestro a ti mi capote colorado, vestido de luces voy, Lorca en pie -saludo al aire, fajín alto -bien colocado, que arremeto contra la fiera como un forzsado. Que a este toro hay que lidiarlo aunque te llenes de barro. Y ojo, no matarlo, que algo hay que aprender de nuestros vecinos lusitanos. El arte de la lucha te ha enseñado que se puede vencer a monstruos y gigantes con la razón en una mano, y en la otra, ay, en la otra un collar y un diccionario. 


Seguirá escribiéndose la leyenda negra de este hermoso país al oeste del Mediterráneo, hermoso país también temerario, que siempre está vistiéndose de fiesta, cuando no de luto, sangre y canto. Está escrito en lo más alto: pasto somos de buitres desalmados, que uno y otro bando permitió  dejar al toro -o la Vaquilla- morirse de hambre en el llano. El toro, símil hoy del pueblo bajo, muge en la noche desangrada, pidiendo que le devuelvan los olivos y las montañas. Muge hoy un montón de huesos en silencio descoyuntado. Y todos escuchan pero callan, el ronco tañido de las tibias con los cráneos. 


Quiero terminar y no puedo, quiero dejar de interpretar a los poetas que mataron, aunque sean ellos los que hoy me eligen para convocar a la esperanza, a la justicia, al arte con este oscuro canto. Adiós amigos queridos, hasta pronto, colegas y camaradas reñidos. Nuestros restos perdidos no hallarán ritos ni el valor merecido, hasta que no sean oficiales y salgan del terror del olvido. 

DYNAMICUS (o la maquinaria del devenir)

Ficha Técnica Título: Dynamicus I Técnica: Punta seca y acetato Tamaño matriz: 3 matrices de acetato, 2 de 70 x 50 cm. y 1 de 50 x 35 cm. Ta...